Guadalajara, Jalisco.
Sobre Disconnect y Comunicación,Cultura y Sociedad.
“Quería hacer un thriller emocionante que realmente no tuviera ninguna respuesta. Esa era mi meta. No tenía un mensaje claro, en realidad no intentaba sermonear. Estaba interesado en la exploración de estas tres historias y la manera con la cual interactuamos entre unos y otros, y la tecnología”, dice Henry-Alex Rubin, director de la película.
Creo que entiendo lo que dice este sujeto cuando habla de que no tuvo una meta al realizar este film. Sin embargo, la película puede ser interpretada desde una infinidad de posibilidades, que nos detonan distintos focos de introspección, porque cada uno de nosotros vive una realidad distinta. Sí, para mí, son tres historias “comunes” interconectadas, digo comunes, porque son miles los casos que se viven a diario a nivel mundial de problemáticas similares a las de la película.
Simplemente la semana pasada uno de mis mejores amigos desapareció por 4 días, una chava en un grupo de Facebook al que pertenezco publicó que se suicidaría y lo hizo. Y podría seguir enumerando casos. Están ahí, sólo que a veces decidimos ignorarlos, porque son ajenos a nuestra realidad.
Gracias a las redes encontramos a mi amigo; también, desafortunadamente, “pertenecer a un grupo” no te brinda el apoyo que a veces necesitas.
Las personas ordinarias, están ahí, teniendo tragedias extraordinarias, si siguen dudando, basta con darnos una vuelta a la antigua Glorieta Niños Héroes, ahora Glorieta de Los Desaparecidos.
Yo no creo que sea culpa de la tecnología, ésta es una herramienta poderosa, que no sólo nos facilita comunicarnos sino que reduce el tiempo de nuestras actividades, ¿pero en qué ocupamos todo este tiempo que las facilidades nos han traído?
¿Cómo nos relacionamos con las otras personas, independientemente de que sea “online” u “outline”? ¿Cómo te conectas con los demás? De ese tiempo que utilizamos en redes sociales, ¿cuánto te inviertes a tí mismo realmente y cuánto le inviertes a los que quieres o a crear relaciones más allá de un like dentro de tus más de 500 “amigos” en Facebook e Instagram? ¿Sólo somos espectadores detrás de pantallas? ¿Black Mirror es una profecía? ¿Conspiración Imperialista?
¡Mucho drama si le das muchas vueltas!
Empatía, y la película lo muestra: los padres después de la pelea estrechando sus manos, el niño arrepentido por su chistesito, la pareja reconciliándose por la pérdida de su hijo, la reportera intentando hacer algo por el chavo, etc, etc, etc.
La tecnología no es mala, definitivamente, es asombrosa y es una prueba de lo maravillosos que somos como seres inteligentes. Lo importante es cómo utilizamos esa inteligencia ahora que la evolución de la tecnología nos tiene rebasados.
¡GG, saludos!
