Hola Mama Yoya,
Ha pasado un año desde que te fuiste y nos dejaste un vacío irreemplazable. Tengo tanto que contarte desde la última vez que nos vimos en Jinotega, vos ya no estabas nada bien, me pediste que me quedara a dormir, quiero pensar que fue tu manera de poder cuidarte y hablarte por última vez. Una semana después…