6 inesperados beneficios que descubrí al eliminar la TV de mi casa
Federico Sanz
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Concluyo que el problema no es el televisor, ni la televisión, el problema es lo que haces con estos y la prioridad que les das. Es decir, la capacidad de decidir y elegir qué ver, cuándo, en qué lugar, cuánto tiempo… No creo que se tenga que eliminar si ya se tiene, (aunque comprendo que hay personas que necesitan medidas drásticas) sino que hay que trabajar es en nuestra voluntad, hábitos y toma de decisiones. Porque siendo consecuentes, tendríamos que eliminar todo medio de entretenimiento que poseemos. (Computadoras, reproductores, lectores…) En estos también invertimos tiempo, energía, y muchas veces también, elegimos el entretenimiento por encima del aprendizaje, así como consumir cosas lamentables en ellos. Se puede elegir cambiar el entretenimiento por el aprendizaje, hasta teniendo televisor.