Sé vos misma, pero tampoco tanto

Imaginate que nos enseñaron que ser mujer era esto. 
Imaginate que nos enseñaron que ser una rebelde era esto.

Nichos
Hay todo un discurso de la mujer-moderna-anti-perfección, un poco de esta Copada, un poco de los chistes de Maitena, un poco de Sex & The City — con su liberalidad de chicas hablando de consoladores pero sólo definidas por su situación sentimental-, un poco de los stand up low cost de “las minitas somos así”, de la minita con hache al final. Una rebeldía lavada, inocua.

El País

La misma de siempre, con un sombrero nuevo: el que le permite decir “no soy una más” en el tiempo en que lo peor que te puede pasar es ser una más. Por eso el nicho de mercado. Y miles que compran, compramos ese discurso, tan asfixiante como el anterior. El Deber Ser Copada, para no ser aburrida, amarga, histérica, vieja, todo lo demás (¿vos estás viendo una Copada gorda o pobre en la editorial de hoy?)

ABC de la chica de hoy
Uno de los libros que más leí de chica se llamaba “ABC de la Chica de Hoy”, escrito por una tal Michaela Bach. No es la Biblia, no hay Tolstoi, no es Dickens. Perdón. Es un libro de 1971 que todavía se sigue vendiendo (google mediante, al menos en España).

Iberlibro

Cuando yo lo heredé, dos décadas y pico después de que mi mamá lo comprara en un Círculo de Lectores, ya estaba viejo. El mundo que presentaba, los diseños, el “hoy” del título. Y yo sin embargo lo amaba. Amaba los trazos de sus dibujos años setenta. La ropa que ya no podía usar sin que fuera vintage. Amaba la simpleza de sus consejos, desde cómo ordenar tu cuarto en adelante, obsoletos para un mundo que hace rato no era así y que quizás nunca lo había sido tan poco conflictivo como lo mostraban sus páginas. La tranquilidad de un mundo que no era mío y que nunca podría serlo porque ya no existía.
Pero el tema es que, desde su título, era un manual: un manual para chicas en los 70 que nos imaginamos que seguramente no querrían ser como sus mamás de los 50… y que si iban a buscarlo a un libro — como era mi caso bastante después- no sabían muy bien por dónde empezar. (Admito que no lo releí, no se si entraría en conflicto ahora pero lo voy a hacer).

FraseManía

Timing
El problema de un chiste no es que sea malo sino el timing: si llega fuera de tiempo, no causa gracia. Es el 50% del asunto. 
Esta misma nota de hoy, hace veinte años hubiera estado también diciendo burradas sin filtro. Pero quizás hubieran pasado desapercibidas.
Si hoy tiene un hilo de respuestas como el de @cosecharoja, que invitó a sus seguidores a afirmar por qué #NoSoyCopada, es porque aún en un costadito del mundo, todo cambió.

La imagen esa de que cuando viste algo no podés volver a no verlo lo es todo. 
Cambió en nuestra mente, en lo que nos molesta, en lo que no estamos dispuestas a aceptar: humilde e insuficiente pero primer paso al fin.

Cambió de convertir “feminista” como insulto en grafitti, en pantalla de fondo de recital, en biografía de twitter, en declaración de intereses, en remera de Dior, en ganas de aprender de qué están hablando todas. Todo eso que hace que una nota como la de hoy, un Manual donde explica cómo tenés que ser ese nicho de mercado que te va a hacer más mujer, más elegible, más a la moda y más deseable que todas las otras mujeres con las que naciste para competir, sea tan demodé como un chiste de Corona.

Ojalá las redes virtuales y físicas, los cientos de tuits que la cuestionaron esta nota de hoy, que reaccionaron, que las lecturas que te recomiendan otras compañeras, otras guías con y sin marco teórico, sean nuestro mapa en adelante. 
¿Quién no necesita un espejo, unos espejos para verse mientras va creciendo — cosa que si tenés un poco de suerte dura para toda la vida? Y qué mejor que esos espejos sean muchos, diversos, que no haya un ABC sino todas las combinaciones que se te ocurran, para que no te pase de mirar al espejo y encontrar que todo este tiempo estuviste sonriéndole sin saber por qué y sin quererlo a alguien más que a vos misma.