Escaleras y Toboganes.

La vida es una metáfora de ese juego o ese juego es una metáfora de la vida… depende quién llegó primero a la conclusión.

Cada día se tiran los dados y avanzamos de 1, 2, 3, 4, 5 o 6 casilleros… hay días que nos toca perder el turno y no avanzamos, hay días que avanzamos sin más, y días que tienen algo lindo para ver, algún paisaje, algún chiste, alguna reflexión…

Pero todos estamos listos para recibir esas benditas escaleras, que de un momento para otro avanzamos 10 casilleros o más, pasando a quienes minutos atrás veíamos solo la distancia medida en casilleros, ahora somos nosotros los que tenemos esa distancia a nuestro favor…

Sonrío de satisfacción propia o de envidia superada?…

Pero nunca, jamás en la vida, estamos preparados para los toboganes… nadie gusta de esa sorpresa. Todos buscamos avanzar, avanzar y avanzar… a quien se le ocurre un juego donde no puedas avanzar?… donde te quedes en un infinito bucle del que nadie pueda superar, te das cuenta que pueden pasar horas hasta morirte de hambre o de aburrimiento.

No… tanto el juego como en la vida solo llega al final el que persevera… algunos tienen más suerte y llegan antes, otros tienen la constancia de probar diferentes métodos lanzando los dados, sabiendo que pueden volver a cruzarse con otro tobogán, pero enfocándose en los casilleros que no lo van a hacer retroceder.

Muchas veces vi, especialmente en este juego, cuando uno de los jugadores se consagra ganador simplemente porque llegó antes al final, esperar a que los demás jugadores, lancen los dados y cumplan los turnos todas las veces que hagan falta, simplemente para que también ellos vean que pueden llegar. Con su propia suerte claro está.

Y después que? se termino el juego?

No. Mañana hay que volver a lanzar los dados.

Año 2016.

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