Sep 3, 2018 · 1 min read
El Destino es un caballo brillante
En sus grandes ojos,
mi reflejo esférico
Acaricié al animal, la quijada
amplia, la negra boca, mi mano
muy chica en relación.
Apoyé la montura
ajusté las cinchas,
un pie en el estribo y
Jop! Arriba. El camino
desconocido, divertía.
Funcionó para mí.
Su suave gruesa piel brillante.
Despertó
en cada fibra de mí
pura ternura.
Acostado, palmas
abiertas, pecho y rostro
plenamente apoyados en
cálido cuello, músculos,
perfume de pasto.
Viajé la tierra
en la firme montura
de un ser generoso.
Recibiendo calor,
venas latiendo debajo
lo llamé Destino.
Respirar con el animal
Ser uno con el animal
Deseo y Permanencia,
Bufido en la espesura.
Minneapolis, Saint Paul Airport, rumbo a Calgary.
14 de Enero, 2018.
