¿Por qué los creativos piensan que su agencia es una mierda?

En el corto tiempo que llevo en publicidad he tenido la oportunidad de conocer gente muy talentosa, gente buena y gente que realmente no entiendo quién o cuál fue el filtro para que estén ahí, pero hablemos de los primeros y los segundos.

Contextualizando un poco he pasado por distintas agencias, cada una de ellas con diferente manera de trabajar, organización y estructura, pero siempre ha habido una constante: encontrarme con creativos frustrados. Creativos que de alguna u otra manera expresan su sentir pero sin ser totalmente comprendidos, porque muchas veces nosotros mismos no sabemos qué es lo que nos molesta, lo que nos desmotiva o no deja desarrollarnos. Pensamos que tienen una mala actitud porque así son, que llegan tarde o se van temprano porque no les gusta trabajar, que no se comprometen con nada porque simplemente quieren huir de sus responsabilidades. Hay varios puntos de los que podemos partir para ver por qué existe esta frustración en general.

No saben dónde están. He observado es que algunos creativos no siempre están donde deberían estar. Veo ilustradores que son increíblemente buenos, que aman dibujar durante todo el día, que ven la ilustración como una salida para equilibrar lo mal que se sienten en sus trabajos. Ilustradores que están pensando campañas publicitarias para marcas que les importan un bledo, pero ahí están, tal vez por qué no saben a dónde ir o no saben cómo hacer una carrera de eso, pero de una cosa estoy seguro, no están ahí porque les guste estar ahí, sino porque fue el único lugar donde pensaron que sus ilustraciones verían la luz. Lo mismo pasa con diseñadores que se la pasan haciendo bocetos para que alguien más lo haga bien, animadores que hacen banners o redactores escribiendo mailings. No digo que pase con todos pero muchos de ellos están frustrados y no pasa nada, un día no aguantan más y se van… a otra agencia.

No saben qué quieren hacer. Algo que he aprendido de la gente que disfruta su trabajo o por lo menos no se siente frustrada es que no sólo viven para hacer su trabajo, se dan tiempo para tener proyectos alternos donde pueden explotar lo que muchas veces la publicidad no les da oportunidad, hay otros que se enfocan en cosas como practicar algún deporte, ir a clases de baile o tener una banda de música, pero tarde o temprano el tiempo no les da y deciden abandonarlo. No es fácil encontrar un equilibrio y menos con los tiempos con los que trabajamos en las agencias pero no está de más intentar, en una de esas encuentras lo que realmente te apasiona.

La creatividad no es propia de la publicidad, uno puede ser creativo en cualquier cosa que haga, si eres cocinero, si eres mecánico, si ilustras o cantas. La creatividad tiene qué ver con resolver problemas, tiene que ver con entender nuestro contexto político, social, etc. Entender que también las ideas van más allá de una gráfica o un banner, que no necesariamente se centran en la publicidad y eso lo digo por los que se sienten frustrados, hay muchas maneras de canalizar lo que sabes y lo que te gusta hacer, no digo que la publicidad esté mal, digo que los creativos en agencias no siempre tienen eso en mente y se frustran por no saber qué hacer, creen haberse equivocado en la carrera que eligieron, creen haberse equivocado en haber elegido ese trabajo, pero no siempre hacen algo y lo canalizan con antipatía o simplemente se van.

No se sienten valorados. Otro problema que veo es que la gente que tiene a su cargo a un equipo no siempre sabe detectar las habilidades de cada persona, no sabe qué es lo que le interesa o lo que le gusta hacer a cada uno de los miembros del equipo y eso ocasiona que nadie se comprometa a nada porque todos quieren hacer todo o nadie quiera hacer nada. No saber cómo motivar al equipo para que den todo en un proyecto tiene qué ver con qué tanto los conoces y sabes explotar lo que saben hacer aunque ellos no lo sepan.

Si no tenemos claro qué hacer y con qué personas contamos no vamos a poder motivar al equipo y ellos terminan pensando que tienen un mal jefe, que no los escucha, que no son valorados, que sus ideas no son tomadas en cuenta, se sienten incomprendidos y volvemos a lo mismo, en un momento no lo aguantan y se van.

Tienen la presión de ser TODOLOGOS. Esto tiene qué ver con las estructuras que tenemos establecidas y la idea de que entre más cosas sepas hacer eres mejor aunque no las hagas todas bien, que agarres un poquito de esto y de lo otro, que “medio le muevas”, que diseñes y escribas pero que también le entres al peloteo y no está mal si lo disfrutas pero no todos los creativos quieren eso y no todos son buenos para eso, habrá gente que si sea buena para hacer muchas pero al final terminan por cansarse e irse. Si lo vemos en un plano más real los creativos no llegan preparados para saber de todo y los llenamos con tanta información que al final terminan sabiendo poquito de muchas cosas ¿eso realmente nos funciona?.

Ha dejado de ser un reto. Algunos tienen la sensación de estar desperdiciando su tiempo con ideas que no van a ningún lado, no tienen a un mentor o sienten que no están aprendiendo. Sienten que todo ese esfuerzo es en vano porque al final trabajan en algo que no es para ellos o no es redituable en cuanto a los resultados esperados, si no sienten que están creciendo seguramente ya están viendo otras opciones. Es difícil motivar a alguien que no está a gusto con lo que hace si para esa persona ya no supone un reto su trabajo. Simplemente hay que pensar que es sano dejarlo ir y que encuentre lo que realmente le haga sentir mejor.

Esto sucede una y otra vez, y en las agencias no ponemos atención a ese tipo de cosas, nos importa el día a día, nos importa que todo salga, que se entregue todo lo que es urgente (que es todo), que salgamos como sea, pero dejamos de lado lo que les motiva a las personas, lo que si les gusta hacer y lo sé, no se trata de todo el tiempo hacer lo que te gusta, se trata de que todo lo que hagas te guste, pero no siempre lo entendemos así. Funcionamos de manera mecánica y pretendemos seguir siempre con lo establecido para cumplir con nuestro trabajo, no damos pauta para proponer, para llegar con algo diferente, con algo que no está en brief y no nos dé miedo presentar.

Al final depende de cada persona encontrar lo que queremos hacer o darnos cuenta cuando no estamos en el lugar indicado. Todo empieza por uno mismo, si no estás a gusto en donde estás, muévete. Si te da flojera ir a tu trabajo, muévete. Si crees que tu jefe es un idiota, si crees que nadie te valora, si no te gusta lo que haces, si te aburres y crees que todo lo que estás haciendo no vale la pena, entonces deberías preguntarte si estás en el lugar correcto, si no te motiva lo que estás haciendo, si de verdad estás aprendiendo algo que te haga mejor o de plano crees que la publicidad no es para ti, muévete. En una de esas dejas las agencias y te vuelves un gran escritor de cuentos, a lo mejor pones tu estudio de animación, tal vez haces ilustraciones freelance o inicias una startup y te va mejor.