Miedo a emprender

Ya pasaron diez días desde que hice mi primera publicación por aquí, prácticamente todos los días he pensado en mi blog pero ningún tema parecía adecuado, a todo le encontraba un ‘pero’, ningún tópico era tan importante como para molestarme en escribir sobre ello, pero entonces ayer pasé por algo tan importante que considero imposible no escribirlo; hace unos días un amigo me dijo que tenía un “brownie espacial” y me compartiría un poco, sonó genial para mí pues ya tenía mucha curiosidad y ganas por sentir un viaje pero sin necesidad de fumar (primero porque no me gusta, y segundo porque tengo algunos problemas pulmonares).
Mi primer encuentro con la marihuana, creo que es algo muy importante pues yo dije en mi primera historia que este blog sería una evidencia de un proceso de asentamiento de ideas y principios.
Como pronóstico anticipo que no seré un gran fan de esta droga, creo que me formé expectativas muy altas, basicamente comí un pedacito de brownie sabor mierda, luego de unos 45 minutos tuve sensaciones graciosas en mi cara como si estuviera a punto de entumirse, seguido a esto vino la incontrolable risa, y fue en este momento en que le dije a mi amigo “ahora sí, ya me pegó esto” fue divertido por un rato hasta que me di cuenta de que no tenía poder sobre mí, no podía dejar de reír a pesar de saber que no había sucedido nada gracioso, entonces muy dentro mío nació una tenue sensación de miedo, nunca había tenido tal sensación de enajenamiento; luego vino un largo rato de sentirme débil y pesado, finalmente tuve mucha hambre y luego sueño, desperté con la boca seca y eso fue todo; no hubo un “viaje” como tal, mi mente no se abrió, el panorama no se expandió y me siento exactamente igual que antes de ingerir esa dosis de mota así que concluyo que esto no es lo mío y no tengo ninguna razón para volverme un consumidor habitual.
Aunque también supongo que haber mezclado la marihuana con alcohol no fue la mejor de las ideas así que por hoy le concederé el beneficio de la duda.
Analizando un poco más lo que pasó, recuerdo ese momento en que me asusté por no tener control de mí, recuerdo que lo sentí casi como un reto, recuperar el control; luego de eso se sentía como si mi mente luchara contra algo, como si remara río arriba con todas mis fuerzas impulsado más por el miedo, fue casi como si mi cerebro estuviera programado para no dejar de pelear contra los efectos que atacaban mis sentidos incluso si yo no fuera consciente de lo que sucedía; todo esto es muy difícil de explicar porque fue una situación bastante confusa y un poquito escabrosa.

Espero que para mi siguiente historia no tenga que esperar hasta probar una droga nueva para animarme a escribir… Pensándolo bien creo que tenía miedo a comenzar una nueva historia; hay personas que ven la hoja en blanco y se sienten intimidados, no es exactamente mi caso, yo sé que sólo necesito sentarme frente a mi computadora, abrir el editor de textos y teclear a ver a donde llegan mis ideas; no, mi miedo está en otra cosa. Este blog es la primera evidencia de mi escritura que publico tal cual sale de mi cabeza, sin releerla ni editar nada; eso quiere decir que es la primera vez que expongo esta parte de mí ante las personas. Parece ser que aún no tengo suficiente confianza en mis capacidades para escribir (como casi todos, cuando nos vemos frente a un proyecto personal) y eso es algo que no puedo cambiar de un día para otro, pero trabajaré en ello porque creo fuertemente que estoy cerca de un proceso de cambio muy interesante en mi persona y eso es tan emocionante como abrumador.

Gracias por leerme.