El camino a seguir

En los muchos caminos que nos presenta la vida, siempre hay un camino que debemos de seguir y no precisamente es el más llano y fácil de transitar.

Los caminos fáciles generalmente tienen una engañosa intención y nos damos cuenta, cuando hemos caminado un buen trecho y empiezan a aparecer desagradables sorpresas, amargándonos la vida.

De esos caminos es difícil salir cuando ingenua o emocionalmente entramos, porque fueron diseñados para mantenernos ahí en contra de nuestra voluntad, pereciendo con cada paso, sin llegar jamás a un claro final.

El camino a seguir, es aquel donde se gana el pan con honestidad y trabajo; donde podemos tener, si hacemos lo que debemos de hacer; donde propiciamos con nuestras buenas acciones, unidad con nuestros hermanos, además de justicia, libertad, paz y prosperidad, ese es el verdadero camino a seguir.