Una paz duradera
Una paz duradera se da cuando la justicia está presente para toda la población. Para lograr esto se requiere una justicia pronta y cumplida, no sólo para una parte porque la otra parte romperá esa paz de alguna forma.
Cuando hay justicia, el alma duerme feliz porque se siente protegida y cuando el alma duerme feliz, está en paz consigo misma. Quienes están en paz consigo mismo, propiciarán la paz en todo lugar y así nace la paz duradera.