¿Y usted qué opina de: las TIC?

Hace unas semanas me hicieron una entrevista por correo para un artículo y solamente usaron un 15% de lo que respondí. Por esa razón, me dieron ganas de volcarlas aquí y redoblar la apuesta: al momento de publicar esto, envié correos a conocid@s con las mismas preguntas para saber que opinan. Si alguno llega a contestar y no quiere publicarla en algún espacio propio, las agrego aquí. Si llegan a responder todos y no las publican, imagino haré una serie.

¿Por qué? Porque me interesa saber que opinan las personas que conozco, aprecio y respeto profesionalmente dentro del campo de la Comunicación. Porque creo que sus respuestas pueden llegar a ser mucho más interesantes de lo que me cruzo en los sitios de opinión. Porque me dieron ganas :)

1. ¿Qué cambios introdujeron e introducen las TICS en nuestra vida cotidiana? ¿podrías dar ejemplos?

Destacaría dos cambios importantes que van de la mano en el proceso de intercambio de mensajes e información: celeridad y ubicuidad.

La celeridad, conocida e inherente a los desarrollos tecnológicos, es central por la posibilidad de incrementar la frecuencia en que intercambiamos información entre los usuarios/personas. En la última conferencia de Facebook (F8) Zuckerberg comentó que se envían 60 mil millones de mensajes por día, un número que impresiona a la hora de pensar la cantidad de información que circula entre los dispositivos.

Respecto a la ubicuidad, más novedosa que la anterior, es la posibilidad de poder enviar y recibir un mensaje desde cualquier lugar en donde haya una conexión disponible. Esto antes no sucedía, el cambio radical entre el teléfono fijo / móvil es justamente lo que indica su nombre, la pérdida del cable para poder movernos libremente con nuestros dispositivos y agilizar nuestras tareas cotidianas.

2. ¿Qué cosas positivas y negativos generan estos cambios?

Prefiero observar estos cambios desde las rupturas / continuidades y límites / posibilidades que generan las tecnologías.

A partir de allí, entiendo que la celeridad es una continuidad en todas las tecnologías, que nos posibilita acelerar cada vez más nuestro trabajo. Es muy común escuchar en el discurso publicitario como se resaltan las nuevas características que representan a la “velocidad” del dispositivo, ya fuera para procesar, almacenar o transferir datos.

Y respecto a la ubicuidad, creo que rompe con la estaticidad de las comunicación y ese “estar pegado o a la espera” de algo. Podemos movernos en nuestro quehacer y recibir el mensaje en cualquier momento. Por supuesto, esto dispara el tema sobre la disponibilidad de los usuarios a recibir mensajes en cualquier momento, permitido por estos dos cambios, y la complejidad de la conexión permanente.

Un aspecto más a resaltar de ambos es que a partir de estos cambios se logrado una democratización en cómo circula la información en las redes. Y aquí no planteo una ruptura total de modelo tradicional del broadcast de uno hacia muchos, sino justamente en una coexistencia entre modelos. Hoy existen usuarios que emergen como nodos de información por donde circulan noticias/narrativas alternativas, como así lo demuestran las múltiples coberturas de un mismo evento / hecho público.

3. ¿Qué problemas filosóficos plantea esta nueva “era digital”?

Desde el conocido Apocalíticos e integrados, de Umberto Eco, la tecnología siempre ha sido encasillada u observada desde binarismos al estilo bueno/malo. Sin entrar en el debate tecno-centristas o tecno-críticos, encarnado por dos grandes exponentes como Steven Johnson y Evgeny Morozov, me gustaría hacer referencia a una nueva dicotomía que escuché decir a Alejandro Piscitelli, quién si es filósofo y tiene mayor autoridad sobre ese campo, ja!

Lo que propone Piscitelli es sencillo, hablemos de cautivos o libertos de las tecnologías. Y en sintonía con las respuestas anteriores, creo que es interesante pensar nuestras prácticas como usuarios en estos términos. No como instancias estancas, dado que es imposible hoy pensarse así, sino entendiendo que un liberto es alguien que en algún momento fue cautivo u esclavo. Si bien podemos escapar (momentáneamente) de un pasado donde la tecnológia nos tenía cautivos, aún tenemos la memoria emotiva muy presente de nuestro accionar respecto a ella.

Retomando a la celeridad y la ubicuidad, estar disponibles todo el tiempo en cualquier lugar nos presenta un escenario en donde tenemos que decidir qué espacios y tiempos serán o no de conexión con nuestros dispositivos y los posibles mensajes entrantes de otros usuarios.

Entonces, antes que pensar si estamos a favor o encontra de la tecnología, es interesante pensar de que manera nuestras prácticas cotidianas nos cautivan o nos liberan de ella.