Oi Portugal!

Ya teníamos el pasaje comprado desde Madrid a Lisboa y salíamos el Jueves 6 de Abril a las 10hs. Una semana había pasado desde que habíamos presentado la documentación para la visa en Alemania, y aún ni noticias. A las 8.40 del Miércoles leí “Por la presente le informo, que la tramitación de su visado ha finalizado y puede recoger el mismo” y fue un suspiro de mucho alivio ese que se sintió.

Así que, con visa en pasaporte, nos subimos a ese bus rumbo a Lisboa. Fue el primer bus larga distancia que tomamos (8 horas) y hay que admitir que no son para nada cómodos, pero el precio lo vale (31 euros)

Pasar de dos semanas de frío inesperado en Madrid al sol de Lisboa nos sacó una sonrisa, y tener que quitarnos las camperas apenas llegamos a la estación, fue una sensación hermosa *.*

Tomamos el tren y llegamos a Paço de Arcos y después de caminar unas cuadritas de más por habernos equivocado de camino, llegamos a casa de Miguel, nuestro increíble Host, a su genial “departamento para juntarse con amigos ”a tres cuadras del océano.

La historia de Lisboa es súper interesante e involucra conquistas, alianzas con los ingleses que aún permanecen, un rey que huyó de Napoleón y se fue unos 11 años a Brasil, revoluciones, grandes terremotos que destruyeron la ciudad en más de una oportunidad… Lisboa tiene una de las historias más viejitas, y bueno, es que ya tiene unos 3 mil años (400 años más que Roma)

Sardina, azulejos, café y ropa tendida en la ventana

Uno de los símbolos de la ciudad es la Sardina. La vas a ver en todos lados, y más quizás que el Gallo, que es el símbolo de Portugal.

En el mes de Junio, Lisboa se pone bonita para celebrar la fiesta de su Patrón San Antonio. Dicen que se llena la ciudad de color, música y olor a sardinas que se impregna en todo! Habrá que volver en Junio!!

Lo de los azulejos es algo increíble, ya que, al menos los más antiguos, cuentan historias, son narraciones que tienen un concepto y se expresan en la arquitectura. Hay por ejemplo, un gran mural de azulejos que, cuando llegues a Lisboa te va a llamar la atención. En la estación de Cais do Sodré ves al conejo de Alicia en el País de las Maravillas corriendo y mirando su reloj, debajo está escrita la frase “Estoy atrasad” (le falta la “o”) y tiene que ver con una analogía entre lo que significa el conejo en la historia y también el estar apurado por llegar a otro lugar. También dicen que el sentido de la frase y el conejo indican la dirección en la que se debe ir.

Hay azulejos en todos lados y vale detenerse unos minutos a observar con más detenimiento lo que nos están queriendo contar.

El café más pequeño de la vida lo tomamos en Lisboa. Lo mirás y te parece gracioso (engrasado dirían acá), por lo que salir y querer tomarte un café por ahí, no es una buena idea. Además, no es que sea más barato, cuesta lo mismo que en todos lados, pero te dan 3/4 partes menos. Dicen que está más concentrado, que no es necesaria más cantidad… mmmm

Comida

Muy barata la comida en Lisboa. Salir a comer no tanto, pero se consiguen muchas buenas opciones en los puestos que se encuentran frente a las principales plazas, como los bocadillos (que son bastante generosos) rellenos de calamar, queso, bacalao, etc.

El bacalao es por excelencia uno de los ingredientes fundamentales. Hay cientos de recetas con bacalao. Una de las que probamos fue el Bacalhau à Brás que sería un plato muy saludable, excepto porque lleva papas fritas en la mezcla (es un tipo de papa frita especial para ese tipo de platos)

Algo que seguramente vayas a probar si vas, es la Ginjinha (Ginja). Riquísimo. Fuerte también. Se elabora a partir de aguardiente, cerezas de Ginja y azúcar. Pum! Dicen que era la cura milagrosa “de la abuela” (y sí, si con ese grado de alcohol no se te pasa…) Recomiendan no tomar más de cuatro shots ;) al menos no a la tarde.

Bacalhau à Brás, Ginja y bocadillos de calamar y bacalao.

Transporte

En cuanto al transporte, es un poco menos prolijo que en Madrid, pero funciona muy bien también. Al llegar, lo que te conviene es comprar un pasaje y después recargar ese pasaje (que comienza a funcionar como una tarjeta) con tramos, no con dinero, ya que sino, inevitablemente te va a sobrar dinero que no vas a poder sacar de ahí. Lo que sí, no es posible compartir tarjeta.

Turisteando

Hacer un free walking tour + perderse por la ciudad + tomarse el comboio y recorrer cada parada que te llame la atención. Ir a la playa en el día, al atardecer y a la noche. Caminar el centro de día y de noche. Hacer una escapada por algún pueblito -si es en auto mucho mejor. Disfrutar del sol.

Caminar por la costa del río Tajo es relajado y muy entretenido. Podés caminarte desde el centro hasta Belén si te pinta (pero llevá agua ;) Son unas cuatro paradas de tren o mejor dicho: comboio.

Padrão dos Descobrimentos -Belém

Belén es una de las paradas obligadas, ya que desde este punto de la ciudad se hace referencia a la expansión portuguesa — de la mano de Don Enrique, que fue el impulsor de los descubrimientos.

También acá se encuentra la Torre de Belém, que fue una torre de defensa en el Río Tajo.

Además, podés pasear por el Jardín de Belén, el Monasterio Jerónimos, el Museo de la Marina, el puerto, el jardín botánico, etc. Es un lindo lugar para pasar la tarde disfrutando del mar y unos matecitos (con yerba que conseguís en El corte inglés ;)

Un poco antes de llegar a Belén, se encuentra el puente 25 de Abril que conecta a la ciudad con la parte más industrial. El Cristo que se ve en la imagen hace recordar al Cristo Redentor, aunque pequeñito. Este Cristo es un símbolo nacional a la Paz resultante de una promesa hecha por los portugueses en caso que el país no intervenga en la segunda guerra mundial. No fue parte y ahí está el Cristo, abrazando a la ciudad.

En cuanto a las playas, la más recomendada es la de Cascais. Es más ancha, hay donde comprar para tomar y comer algo, se puede caminar por la costa y el comboio te deja directamente en frente. Ah, y si necesitás hay wifi libre. En esta playa ya estás disfrutando del Océano Atlántico :) Otras playas lindas y tranquilas son las de Paço de Arcos y Estoril.

Tuvimos la oportunidad de visitar Sintra y Cabo da Roca, el punto más occidental de Europa. Naturaleza a pleno. Bosque, océano y mucha paz. Pero eso viene en algún próximo posteo ;)

Playa de Paço de Arcos

Bello Lisboa. El colorido de sus calles y arquitectura, los azulejos, el sol, el calorcito primaveral, el idioma, el mar que se mezcla con el océano, las cervecitas en la playa. Lisboa enamora.

Habrá que volver :)