Cuatro neurotransmisores segregados a voluntad meditando

Después de unas cuatro sesiones con esta técnica, aprendí con solo meditar, solo con concentrarme correctamente (cada neurotransmisor se genera con un ejercicio diferente del combo concentración+respiración) a segregar:
1. Dimetiltriptamina que me generó un efecto tipo entre la psilocibina (hongos) y la mescalina (peyote). Fundamentalmente uno ve nubecitas (nimitas), fractales de colores y finalmente una visión como el ojo de Sauron.
2. Dopamina que me dio placer. Un efecto muy similar a la cocaína. La tapa del cerebro se siente más ligera, fresca y se siente delicioso. Si no paras lo sientes además en el cuerpo y la sensación crece.
3. Serotonina que me generó un efecto de felicidad, plenitud. El pecho lo sentía pleno, hinchado y uno no deja de sonreír con gran energía. Si no paras lo sientes además en el cuerpo y la sensación crece.
4. Anandamida que fundamentalmente me generó el efecto de alegría, a reírme como tonto, a reírme mucho por nada, a reírme solo por el efecto de este neurotransmisor, un efecto muy parecido al del tetrahydrocannabinol (marihuana) cuando te agarra el payaso. Muy divertido. 
Hoy voy a generar epinefrina después de haber generado los tres últimos (2, 3 y 4) en la misma sesión. Seguido, en la misma sesión meditativa, segregaré encefalinas y así finalmente alcanzar la primera jhāna. El punto es lograr hackear la mente y salir de la prisión de los memes. Lograr ese salto fuera de la caja del lenguaje y comenzar a ver sin esos lentes de conceptos que solo nos proporcionan apariencias, que solo nos dan opciones que designamos y creamos desde el lenguaje y que solo mezclan más de lo mismo en un ciclo sin fin de ignorancia, apego y aversión. En una palabra, de sufrimiento. No sé si con la primera jhāna se logra todo eso, no. Creo que solo es el primer paso significativo de una práctica que tiene efectos poderosos de transformación mental. Una vez que alcance jhāna y la alcance regularmente, ya no creeré algo, ya habré experimentado lo que vaya a experimentar, que puede coincidir o no con lo que he leído que la primera jhāna puede provocar en la mente.

Según lo que he leído, el camino a la liberación del sufrimiento sigue más adelante con otras meditaciones (otras tres jhānas materiales y cuatro inmateriales y otras más) y prácticas.