Minería de fosfatos de Vale contamina las aguas en Sechura, Peru


Brasil es uno de los mayores exportadores agrícolas, pero su gigantesco sistema productivo es dependiente de la importación de minerales. Según estadísticas oficiales, las compras de fertilizantes superaron los US$9000 millones en 2013.


En la costa norte del Peru se explotan los yacimientos de fosfatos más grandes de Sudamérica.


En 2005 la agencia estatal ProInversión adjudicó el proyecto Bayóvar a la única oferente, Minera Miski Mayo, subsidiaria de la multinacional brasileña Vale. Una inversión de US$ 566 millones aseguró 238 millones de toneladas del insumo clave para el agronegocio. Cuando comenzó la explotación comercial en 2010, Vale vendió participaciones a las multinacionales Mosaic de Canadá (35%) y Mitsui de Japón (25%).

La mina opera en terrenos de la Comunidad Campesina San Martín de Sechura, fundada en 1544 y reconocida por el Estado peruano en 1937. La comunidad se superpone casi íntegramente con la provincia de Sechura, fundada en 1994 con los distritos de Sechura, Vice, Bellavista de la Unión, Rinconada Llicuar, Cristo Nos Valga y Bernal. En la comunidad habitan también decenas de caseríos, poblados y asentamientos que comparten una misma tradición cultural. Se trata de un territorio de unas 700 mil hectáreas, con una población cercana a los 60,000 habitantes.

Las relaciones con la comunidad se canalizaron mediante la fundación privada a la que transfirieron gratuitamente los terrenos donde se construyó la mina y una institución sin fines de lucro llamada Fondo Social Bayóvar. Sin embargo, las crónicas periodísticas informan que los millones de Vale “nunca se gastaron”.

El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto, preparado por Golder Associates, prometió máximo cuidado del medioambiente. Sin embargo, al poco tiempo comenzaron los problemas en la tierra, el agua y el aire de las zonas próximas a las operaciones.

Fonte: sechuravirtual.com

La Federación de Trabajadores del Petróleo denunció que el polvo en suspensión generado por el embarque de concentrados afecta a la población de la Caleta de Puerto Rico.

Vale y Andrade Gutiérrez construyeron en Caleta de Puerto Rico un parque infantil que se encuentra abandonado.

El Frente de Pescadores Artesanales de Parachique denunció que los vertidos de fosfatos aceleran la eutrofización de la bahía y sus cultivos de conchas de abanico. La región de Piura cuenta con el mayor número de pescadores y armadores de barcos artesanales del país.

El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) sancionó a Minera Miski Mayo por el impacto ambiental de los embarques de concentrados de fosfato en noviembre de 2013 y le impuso una multa.

La costa de la bahía de Sechura es una línea permeable, imprecisa. El mar ingresa al continente y se repliega. El Estuario de Virrilá, las lagunas Ramón y Ñapique y los Manglares de San Pedro, en el cauce inferior del Río Piura, conforman uno de los albergues de aves acuáticas migratorias más importantes de la costa pacífica sudamericana. La expansión de la minería de fosfatos obstruye la creación de un Área Natural Protegida en la zona.


Justicia Global monitorea las operaciones de Vale en el norte del Peru.