Un nuevo paso ... ¡Gracias por todo!

Para cerrar este capítulo de mi vida, quise volver al principio, allí donde el mita’i Justo Wilmar comenzaba a hacer realidad sus sueños. En mi querida Ciudad de Cerrito inicié de niño mi carrera de futbolista y es también aquí donde anuncio oficialmente que dejo de jugar al fútbol.

Quiero dar las gracias a toda la gente que me apoyó en este tiempo, a grandes amigos, entrenadores, auxiliares, dirigentes, y compañeros con quienes viví cosas buenas y algunas no tanto.

Gracias a mis padres, a mi familia, a la gente del pueblo, a mis amigos cercanos, a mi esposa, a mis hijos, y por sobre todas las cosas Gracias a Dios por darme la oportunidad de vivir una carrera maravillosa en el fútbol.

Seguiré activo desde otro lugar… Continuaré en el fútbol, el deporte que amo.

Más allá del éxito, mi gran triunfo ha sido ser fiel a mis convicciones: haber vivido esta etapa de mi vida de forma genuina, y conservar aquello que realmente importa en la vida: la familia, los amigos y Dios en primer lugar.

Un gran abrazo, muchas bendiciones y ¡muchísimas gracias por todo!