Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón.
Jorge Luis Borges
Francesca Woodman

Ayer, por un momento, esto paso por mi mente, no la venganza, no el perdón, sino el olvido.

¿A qué viene en este momento?

La muerte me ha rondado en los últimos años. Tras el fallecimiento de uno de mis padres, una sensación de agobio se ha instalado en casa.

La soledad habita los pasillos. El silencio se rompe con el sonido ahogado de mis pies arrastrándose.

La vida sigue, pero nos va dejando.

Y temo el olvido, olvidar a quienes amé. Olvidar los rostros que me antecedieron, porque ellos me moldearon.

Pero temo más el ser olvidado.

Que nadie de acuerde de mí.

Que nadie repita mi nombre.