
Me gusta.
Parte 1.
Me gusta escribir.
Me gusta observar.
Me gusta cantar.
Me gusta compartir un buen chocolate caliente pese a no gustarme.
Me gusta amar sin tapujos y arriesgarme.
Me gusta reír a carcajadas.
Me gusta mi cabello y mis cejas desordenadas.
Me gusta mi cuerpo desperfecto que mis ojos ven invaluable.
Me gusta mi madre en el sillón que descansa de tanto alborote; mujer que de su boca salen palabras como flores en el jardín, de coraje e inteligencia por arreglar las imperfecciones de la vida, las mías, las de todos.
Me gusta mi padre con la literatura encima y esas palabras perfectas, raras y correctas que casi nadie dice, aislado e inquebrantable hombre de valentía infinita.
Me gusta mi hermana con su bonche de libros fantásticos y artilugios chistosos; tan silenciosa, bella y disciplinada, a la que nunca vence la abrumadora vida.
Me gusta mi hermano con su guitarra; poderoso y misterioso, joven perseverante ¡qué puedo decir yo! con una mente elogiada.
Me gustan los abrazos de mis abuelas que desde los sueños me hacen sentir protegida.
Me gusta pasar tiempo acompañada de un buen amigo, amor o poesía.
Me gusta viajar y encontrar nuevos rumbos.
Me gusta rezar y sentir a Dios conmigo; por esta necesidad de fe y esperanza, amigo mío.
Me gusta la gentileza en las personas, de ahí el origen del amor que abre brecha hacia la vida.
Me gusta sentirme bella; una perla en una prenda o un par de zapatos deslumbrantes.
Me gustan las películas, el cine y las palomitas.
Me gustan las canciones viejitas, esas que te hacen cantar con orgullo cada melodía.
Me gusta el picante como a la mayoría el chocolate.
Me gusta besar despacito y tomar de la mano.
Me gusta la emoción de un excitante intercambio de miradas.
Me gusta la pasión que existe entre tus manos y las mías.
Me gusta el sol, las conchitas y el mar.
Me gusta lo simple y lo complejo.
Me gusta decir gracias y buenos días.
Me gusta mi vida, mi hermosa vida ...
