29. Lo que brilla.

Brilla el alma de un niño cuando sonríe, brilla una madre dando vida, brillan las almas de las personas que ya no están aquí, brilla el recuerdo de las viejas amistades, brillan los escritores cuando escriben, brilla un nuevo comienzo, brilla mi familia en la obscuridad, brilla tu sonrisa y mis ojos cuando te miran. Brilla el sol que me acompaña con sus rayos todas las mañanas y brilla la luna junto con el mar de estrellas que parecen ser el alma de cada ser muerto.
Esta es la vigésima novena entrega del ejercicio antipoético propuesto por Javier Molinero.