39. ¿Vale la pena preguntárselo?

Describe quién serías sino fueras lo que hoy.

Sería psicóloga y quizá me involucraría de más en los problemas de mis pacientes tal como me lo decía mi padre, sería bailarina de danza y supongo que sería demasiado estricta conmigo misma, sería una vocalista de algún grupo de rock y bebería cerveza todas las noches, sería campesina y me dedicaría a la tierra (quizá la mejor versión de mi), sería maestra de kínder y terminaría odiando a los niños mal educados, sería actriz (comediante, claro), sería viajera si tuviera el dinero suficiente para no trabajar, sería antropóloga, sería secretaria, sería escritora, sería psicoanalista, sí, psicología quizá no sería suficiente, sería abogada como mamá alguna vez lo quiso, sería chef, sería una puta…

Podría ser cualquier persona, podría haberme dedicado a cualquier profesión. Quizá no sea lo que el mundo espera de mí, pero tampoco se puede complacer a todos, basta con complacerme a mí. No soy una persona extraordinaría ni tampoco soy una bestia. Soy algo totalmente único, mi propio código, soy Karen.


Esta es la treintava novena entrega del ejercicio anti-poético propuesto por Javier Molinero.

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