Jamás el fuego nunca

Autora: Diamela Eltit
Editorial: Periférica
Páginas: 216
Año: 2007
Una novela que cuenta la historia de una pareja que se enfrenta a la vida diaria después de la dictadura de Pinochet. A primera vista, uno podría llegar a pensar que en una sociedad que se ha liberado de su dictador y ha regresado a la democracia puede olvidarse del autoritarismo, del terror y de la represión, después de todo, es un tema que no se menciona. ¿Pero no hablar de algo implica, por fuerza, que todo ha sido superado o que nunca pasó?
Es lo que plantea la autora chilena al presentar la historia de dos personajes que aparentan tener una vida normal, pero conforme el lector avanza por las palabras que Eltit enlaza se percata de que el pasado sigue vivo para la pareja, por lo que aún repercute en su modo de interactuar con el mundo de fuera, ese mundo que parece haber dado vuelta de página en su historia.
Una pareja, conformada por una mujer y un hombre, habita en una pequeña vivienda que les permite resguardarse del exterior y poder coexistir como la célula que son. Sin embargo, conforme avanzamos por la historia nos percatamos de que los personajes llevan una convivencia a medias, por no decir casi inexistente. La razón de que casi no convivan es que los dos llevan a cuestas una pérdida que aún no han podido superar.
A simple vista pareciera que los dos no recuerdan al bebé que cuidaron y que murió al no poder ser atendido en un hospital, a raíz de una enfermedad, pues si lo llevaban corrían el riesgo de ser descubiertos y volver a ser detenidos. La duda siempre estará en sus mentes: si el bebé hubiera sido atendido, ¿estaría con ellos en esos momentos o habría muerto de todas formas? Una respuesta que nunca podrán llegar a saber, lo que sí pueden saber es que se siente como si la pérdida recién ocurriera cada que recuerdan que el bebé ya no está con ellos.
El hecho de que sientan que la pérdida fue hace poco, genera que el lector sienta que se ha introducido en un lugar tan íntimo al grado de que no puede tener acceso del todo en las reflexiones que la protagonista y narradora tiene a lo largo de sus jornadas laborales y sus trayectos a casa.
Pero a pesar del poco acceso que se tiene en ocasiones en la narración de la mujer, se puede tener un acercamiento a su sentir a partir de su actuar en el espacio en el que lleva a cabo su vida diaria; además, vemos cómo es que ella y su pareja se conforman a partir del lenguaje que utilizan. Este lenguaje nos demuestra que ellos no se consideran parte de su actualidad, sino que se sienten atrapados en los sucesos que los marcaron durante la dictadura en Chile.
Con una narrativa demasiado personal, el lector podrá aproximarse a lo que pudo ser el vivir en un momento tan difícil y complejo como fue la dictadura de Pinochet. Su recorrido por la historia será tan íntimo que casi podrá sentir el dolor que la pareja siente ante la muerte de un bebé que no pudo disfrutar de la libertad, misma que tampoco puede ser apreciada por los protagonistas.
Esta reseña forma parte de una colaboración en el proyecto “Adopta una autora” ( https://adoptaunaautorablog.wordpress.com/)
