¿Por qué leer?

Desde que somos pequeños y empezamos a ir al colegio escuchamos la misma sentencia: “tienes que leer porque es bueno, te ayudará”. Sin embargo, es una sentencia que siempre nos llega a medias, nunca o rara vez nos dicen por qué es bueno y útil para nuestras vidas; poco a poco la frase va perdiendo su valor, y bueno, muchas veces las lecturas que nos dejan en el colegio no suelen ser las más llamativas que digamos, nos resultan aburridas e inútiles.

Ahora que las redes sociales se han vuelto algo indispensable para el día a día, es casi seguro que quienes van en secundaria o preparatoria prefieran leer los estados de sus amigos o del artista que siguen, en vez de leer los libros que se mencionan en sus clases de español o literatura. Es decir, ¿qué sentido tiene leer algo que escribió un autor que seguramente ya está muerto o se encuentra en las últimas, cuando se puede estar al tanto de lo que ocurre ahora al otro lado del mundo con sólo dar un click?

Además del tiempo que quita la lectura, a muchos les puede resultar engorroso el hecho de tener que cargar con un libro para leerlo y terminarlo lo más pronto posible. Comprendo, cargar con un libro en ocasiones nos puede resultar difícil: no cabe en el bolsillo del pantalón; se puede romper o mojar; puede pasar que se cargue en balde, a veces no se tiene la oportunidad de leerlo en las salidas que hacemos.

Entonces, ante tanta desventaja, ¿qué sentido tiene leer?

Les aseguro que recurrir a la literatura puede ser algo muy satisfactorio. Más allá de pensar que leemos gente muerta, el tiempo que lleve o el espacio que ocupe el libro, debemos preguntarnos por qué ciertos libros o autores han seguido vigentes. Y muchas de las veces es porque reflejan una parte de la esencia de la humanidad.

Gracias a los libros podemos saber del pensar que predominaba en cierta época de la historia, incluso qué era lo que trataba de ocultarse o estaba prohibido. Leer nos permite saber de una forma más cercana lo que es pensar o actuar como otros; hace posible que conozcamos nuevos lugares sin la necesidad de tener que salir de nuestra ciudad.

Un libro puede ser la mejor compañía cuando se espera en la fila del banco o se está en alguna sala de espera; cuando se va en el transporte y queremos alejarnos un poco del alboroto que el tráfico trae consigo. Además, puedo asegurar que los libros pueden ser los que permitan que nos conozcamos a nosotros mismos de una forma más profunda y cercana, sin necesidad de que les demos algo a cambio, salvo un poco de nuestro tiempo para poder saber lo que sus letras impresas nos quieren contar. Entonces, ¿se animan a sumergirse al mundo de la literatura conmigo?

Bueno, este es el primer texto de una serie de publicaciones que pienso hacer semanalmente. Los textos tendrán el principal propósito de recomendarles autores o libros y también se aceptan recomendaciones por si gustan que les presente algo por el estilo.

Saludos y hasta la próxima.

P. D. ¿Por qué leen ustedes?