El apocalipsis y otros demonios

Tengo que reconocer que el pasado pleno, del mes de mayo, pasé un poco de miedo.

Todo empezó cuando tuve un primer momento de preocupación al escuchar como desde la bancada del partido popular exponían sus razones por la cual la media maratón iba a ser un absoluto fracaso. La verdad es que casi quedé convencido de que este año no se iba a poder celebrar. Ni siquiera iban a poder instalar los avituallamientos ante la falta de voluntarias/os.

Me imagine el desastre de los más de 2.000 corredores que iban a venir ese día y se iban a encontrar con una anulación a última hora. ¡Qué indignación! ¡Qué desprestigio para la imagen de la ciudad!

Pero la preocupación se tornó en auténtico temor cuando, de nuevo desde la bancada popular, llena de luz divina capaz de ver el futuro con una clarividencia que no tenemos el resto de los mortales, desgranó minuciosamente, y con argumentos razonados y fundamentados, como este año no iba a poder celebrarse la feria de San Bernabé.

No es que sea yo muy feriante, pero supongo que la anulación de la misma sería capaz de levantar a un pueblo que aún no se ha levantado a protestar porque le han robado un hospital digno del primer mundo. Ni por los desahucios tampoco. Ni por no poder alquilar ni siquiera una casa digna. La última vez que yo recuerdo a mi pueblo indignado fue cuando metieron a Jesús Gil en la cárcel. Para protestar el hecho de que lo encarcelaran, obvio.

¡Dios mío que desastre! ¿Cómo el Tripartito de Marbella ha podido llegar a tal situación? ¿Qué deberíamos haber hecho nosotros, cómo grupo de la oposición para llegar a esto? ¿No podría iluminarnos, con su particular clarividencia, el otro partido político de la oposición?

Pues no, por cierto, porque ya no tenemos claro ni siquiera que sea un partido político dado que en el propio pleno alguno de sus miembros se definió como empresario y no político. Eso si que es hablarle claro a las vecinas/os. La nueva política ha llegado al PP.

Pero el temor se transformó en auténtico miedo cuando el Partido Popular nos describió con todo lujo de detalles el apocalipsis que estaba por llegar. La plusvalía mal cobrada durante muchos años (¡uy! ¿En tiempos del PP también?) iba a provocar un agujero de más de 20 millones de euros. Y yo pensé, aliviado (porque no quiero que mi ayuntamiento se hunda aunque no sea mi partido el que lo gobierna): -Bueno, tenemos un superávit de 46 millones de euros, podremos sufragarlo.- Y entonces llegó el mazazo: son 20 millones de euros por cada año mal cobrado.

No me atreví ni a calcular la cifra. Tengo que reconocer que tuve ganas de irme del pleno a meterme debajo de mi cama a llorar. Hundido por el desastre al que había llegado nuestro ayuntamiento.

¿Se imaginan que al final se celebra la media maratón sin mayores problemas? Siendo muy optimistas, ¿son capaces de imaginarse que al final SÍ hubiese feria de Marbella este año? ¿Y si al final el ayuntamiento no entra en quiebra?

Lo malo de hacer estas afirmaciones tan tajantes (que no se sabe si realmente esconden deseos inconfesados) es que es muy fácil quedar en evidencia y perder credibilidad. Aunque eso de la credibilidad cuando se trata del Partido Popular nunca se sabe.

No seré yo quien defienda a un tripartito que no ha tenido ni la capacidad ni, lo que es más grave, la voluntad, de hacer cambios reales y sustanciales en las políticas de esta ciudad.

Pero lo malo es que estas dosis de falta de responsabilidad y seriedad por parte del PP explican porqué las bases de mi partido votaron a favor del mínimo cambio y leve mejoría que suponía este tripartito ante el PP de las lindes, las privatizaciones y la visión apocalíptica.

No, el cielo no va a caer sobre nuestras cabezas. Entre otras cosas porque estamos nosotros vigilantes y ya en marzo pedimos al gobierno que empezase a trabajar en la plusvalia. Propuesta, por cierto, que el PP no apoyó.

No, el cielo no caerá sobre nuestras cabezas pero, ¿Nos vamos a conformar con eso? No podemos dar por bueno este gobierno del tripartito solo por no llegar el apocalipsis, que es a lo que nos conduciría la retórica del PP que, carente de un modelo para esta ciudad, su único argumento es el discurso del miedo: “lo otro es peor”.

Frente al discurso del miedo, devolver la ilusión a las vecinas/os de la ciudad. Pero no en la maratón, sino en resolver los verdaderos problemas de la gente que unos han creado (el PP) y otros no están sabiendo resolver (el PSOE). Como, por poner un ejemplo, el grave problerma de la vivienda. Ese es el apocalipsis verdadero, el de la gente sin casa que nos han dejado las políticas del PP y del PSOE y que solo con una política valiente, y del cambio, se puede afrontar.

Y es que la política institucional no debería ser un circo mediático sino un grupo de gente seria, responsable y bienintencionada, con ganas de aportar positivamente. Como atleta aficionado de un club local, he corrido muchas veces la media maratón de Marbella, y siempre he pagado más de 20 euros. Un dinero que siempre ha ido para beneficio de una empresa privada dirigida por un señor (o señora) privado con bolsillos en sus pantalones donde meter ese dinero. Por cierto, un negocio, el de los runners, un poco oligárquico: o es Gesconchip o es Dorsalchip.

Este año no será ninguna de las dos. Será nuestro ayuntamiento con sus propios técnicos. y costará 16€. Y el dinero irá para nuestro ayuntamiento. Eso se llama remunicipalizar, y puesto que el dinero, en lugar de quedar en el bolsillo de alguien, queda en el ayuntamiento, parece algo bueno. El ayuntamiento podrá reinvertir esa ganancia, con nuevos conserjes para abrir las instalaciones, con más ayudas a los clubs locales…

Pero me dice el PP que no quiere que la maratón sea un negocio, por eso quiere que los atletas empadronados corran a 8 euros. Un negocio, señores jinetes del apocalipsis, era cuando la organizaba una empresa privada, en tiempos del PP. Ahora ya, precisamente, no es un negocio. Pero es que, de que no sea un negocio para ganar dinero a hacerla deficitaria y, por eso mismo, ponerla en peligro en un futuro, hay un mundo, señores del PP.

Claro que, yo el primero, quiero pagar 8 euros en lugar de 16 euros. Pero es que la vida es cuestión de prioridades y esa bonificación supone, como poco, un gasto de 5.000€ a este nuestro ayuntamiento. ¿Seguro que no se podrían invertir esos 5.000€ en algo más urgente para la ciudadanía? Porque los empadronados/as pagan también, por ejemplo, el transporte escolar de sus hijos/as a 300€ anuales. ¿No se podría rebajar eso mejor?

Pero todo eso de las prioridades, obviamente, solo existe si eres responsable y honesto. Si lo que quieres es el voto fácil y la simpatía de los atletas y runners de nuestro municipio, entonces ya es otra cosa…

Pero eso se llama populismo.

¿Y saben cual es la mejor prueba de que esta es una petición populista?: Que el PP en 8 años de gobierno nunca hizo esto que hoy pide.

Es el discurso vacío de quién no puede ofrecer otra cosa. Nosotros somos oposición útil; ellos, no. ¿Qué han conseguido ellos para el bien de la ciudadanía en dos años? ¿Qué han hecho, aparte de anunciar las 7 plagas de Egipto? Nosotros hemos arrancados muchas victorias que sin nosotros no hubieran sido posibles, porque este tripartito no iba a hacerlas. Se han parado 4 millones de euros de privatizaciones, se ha recuperado la plaza de toros como recinto de espectáculos municipal, se va a recuperar la zona azul y la grúa, se han limitado los cargos de confianza y sus sueldos, ahora públicos y conocido por todas/os…

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