A quién contratamos y cómo impacta esto a nuestra organización

En Septiembre de 2016 iniciaremos un nuevo programa para gerentes de Recursos Humanos: RH2020, en alianza con Adecco.

Para compartir algunas de nuestras ideas, Michael y yo, estaremos escribiendo durante las siguientes semanas artículos relacionados con este programa.

¿A quién contratamos y qué impacto tiene eso en nuestra organización?

En el mundo actual, hay una cantidad inmensa de paradigmas respecto a quién debemos contratar en la organización.

Aunque la ley ha cambiado mucho, en la realidad, muchísimas compañías siguen discriminando en el proceso de contratación porque “no eres guapo”, “eres demasiado gordo”, “demasiada flaca”, “indio”, “morena”, “te ves corriente”, “estás demasiado viejo”, “demasiado joven”.

Ante esta situación, que tiene repercusiones en muchas dimensiones en nuestra sociedad y sobre la que parece hay una gran responsabilidad en los reclutadores externos e internos, por ahora quiero centrarme en un punto en el que poco pensamos y consideramos cuando hacemos estas discriminaciones: quienes ya están en la organización.

“Construimos realidad y excepto que elijamos compartirla, nadie la conoce”.

Los seres humanos somos sistemas vivos. Como tales, somos autopiéticos. Esto significa, operacionalmente cerrados y estructuralmente conectados. Según el sociólogo Nicklas Luhmann esto también aplica a nuestro sistema de pensamiento.

Esto significa que construimos realidad internamente y que nadie tiene acceso a esa realidad. Incluso cuando la compartimos, no tenemos la certeza de que el otro construya la misma realidad interna nuestra.

Permíteme explicar esto, de forma sencilla y algo dramática, con intención de que sea claro:

Imagina que has quedado como rehén de una persona que está completamente trastornada, esta persona te apunta con una pistola y pone una caja roja al frente y te dice que le digas que la caja es verde o disparará.

¿Qué haces? Depende que construcción interna hagas. Por ejemplo:

- Puedes pensar, me va a matar si no digo que es verde y no me importa mentir en el color, así que dirías: verde

- Puedes pensar, es una prueba, seguro si no digo que es roja me matará, así que dirías que es roja.

- Puedes pensar que no importa que color le digas, de cualquier forma, te matará. Así que eliges no responder.

¿Cuál es la respuesta adecuada? ¡No lo sabemos porque depende lo que haya en el sistema de pensamiento de quien tiene el arma? Así que todo es un mundo de probabilidades.

¿Qué construye nuestra gente?

¡No podemos saberlo! Sólo podemos contribuir con acciones, mensajes y comportamientos como organización, con la esperanza que nuestros colaboradores los tomen y los signifiquen de forma que quieran elegir un comportamiento que contribuya a la organización.

Si nuestra organización es congruente con el marco ético que sustenta, la probabilidad de que nuestra gente, tome este mensaje y lo interprete para sentirse parte es mucho más alta que si la organización declara un marco de comportamiento ético y actúa de forma contraria, en procesos como el de selección de personal.

¿Qué puede construir tu equipo de colaboradores, cuando observan que cómo organización discriminas? ¿Qué pueden significar cuando no contratas a alguien que sobrepasa los 35? ¿Qué pueden pensar de verte elegir a un hombre en lugar de una mujer embarazada con mayor competencia?

Las organizaciones quieren el talento, el compromiso, la lealtad de su gente, quizás no se dan cuenta que sus “contribuciones” a veces los invitan a lo contrario.

¿Quieres saber más? Visita www.rh2020.com