No hay magia más grande que la que esta dentro de ti

Esta es una frase que en muchos sentidos se puede escuchar muy esotérica. Hoy me gustaría invitarte a reflexionar sobre ella desde otra perspectiva, desde la biología más pura.

Esta semana estuve en un taller de “experiencia somática” que es una forma terapéutica orientada a transformar experiencias traumáticas en recursos.

Fue desarrollada por un Médico, Biólogo llamado Peter Levine, y cuando decidí ir es porque había tenido una sesión que realmente cambió la forma de mirarme.

Aunque no me dí cuenta casi hasta el final, decidí asistir, tratando de entender “la magia” de esta técnica.

Los primeros días entendí la estructura de la sesión que había vivido y me pareció súper poderosa porque es puro trabajo con forma por parte del facilitador, pero no encontraba la “magia”.

Todo empezó a cambiar cuando este brasileño maravilloso llamado Paulo (el profesor asistente del grupo donde me tocó trabajar) dijo una mañana “saber de trauma, saber incluso cómo sanar el trauma, no significa haber sanado tus traumas”. Así que eso me invitó a cuestionarme: ¿qué sana el trauma entonces?

Por si fuera poco, luego comentó: “Nadie, absolutamente nadie, puede sanar tu trauma excepto tú mismo en tu organismo”… Y entonces comencé a comprender que “la magia” no estaba afuera. “La magia” estaba en confiar en la inaudita capacidad biológica del cuerpo de regenerarse, renovarse, restaurarse y recuperarse de lo que sea que haya experimentado. Porque si está vivo (como siempre he dicho) entonces fue más fuerte que lo que sea que haya enfrentado.

Así que, desde mi perspectiva, lo que se hace en una sesión de transformación del trauma, es acompañar al cuerpo a que recuerde, recupere y restaure el inmenso recurso que la situación le dejó y que quizás no haya visto, porque se congeló en la experiencia.

Se trata de reconectar con la fuerza de la vida que sigue estando ahí, que no desapareció y que, de hecho, fue lo que seguramente le dio la fuerza para sobrevivir.

Y entonces encuentro un significado diferente a la palabra “sobrevivir”. Pareciera que algunos la entienden como “apenas”; como si desde este lugar no se disfrutara la vida o no fuera suficiente; como si sobrevivir fuera quedarse en el momento de la angustia de “me voy a morir”. Ahora veo que “sobrevivir” es la experiencia de vivir sobre lo que sea que haya sucedido en la vida y entonces es vivir con la fuerza de la vida.

Entonces fuiste más fuerte de lo que sea que hayas vivido o lo que sea que te haya sucedido. Puedo afirmarlo categóricamente porque estás vivo, estás leyendo estas reflexiones y esa es precisamente la energía que transforma al mundo, tu mundo. El mismo que empieza con la reconexión en la confianza de la sabiduría biológica de tu cuerpo, en escucharlo, en darle el espacio de expresarse, en habitar tu cuerpo.

Suena sencillo, pero es un gran reto… Aprender acerca, un primer paso… ¿Y tú?, ¿habitas tu cuerpo?, ¿has sentido la magia dentro de ti?

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