¿Galán o Patán?
Era un sábado por la noche, en mí bar favorito, estaba con mí hermano y mí prima tomando cervezas con un rock viejo de fondo. Se acerca un muchacho y empieza a “ligarme”, mí reacción fue burlarme de él de entrada:
_Hola! Cómo se llama? Qué está tomando para invitarla?
_Hola, soy Katy y pues esta es mí última cerveza. Gracias!
_Usted me está rechazando? Ud no sabe quién soy yo!
_No, no sé quién es usted!
_Donde va a encontrar a alguien como yo???
_Estoy segura que si me doy una vuelta por Filipinas o Camboya, podría encontrarme a muchos como usted.
No era un chiste xenofóbico ni nada, Fer tiene rasgos asiáticos y mí chiste fue más inspirado al hecho de que físicamente no era nada extraordinario… Pero su amigo si!
Al fondo estaba su mejor amigo, riéndose por la forma como rechacé a Fer. Comenzamos a hablar y aunque yo ya no estaba tomando, nos dieron las 2am conversando.
Antes de irme me pide el número y se lo di…Honestamente pensé que de ahí no iba a pasar y qué tal vez ocasionalmente lo encontraría en ese mismo bar y nos saludariamos cordialmente.
Pues no, me envió un mensaje apenas llegué a mí casa:
Hola, soy yo, este es mí número, me gustó mucho conocerla! Buenas noches!
Yo le respondí que igualmente y me fui a dormir.
Pronto me invitó a salir, él era de verdad encantador, atento y cariñoso. Era con la primera persona con la que salía después de mí larga relación fallida. Mí primera conversación con él fue sobre eso mismo, él también venía recuperándose de una relación de 7 años. Acordamos salir y ver que pasaba sin presiones.
Durante esos meses compartimos cosas muy chivas, como noches de series, salidas al cine o cenas románticas. Nuestras salidas favoritas eran en su terraza donde podíamos compartir con amigos para luego quedarnos solos.
Pero en el último mes soporté muchos desplantes. El primero fue después de que él estuviera 3 semanas trabajando en un proyecto, yo lo extrañaba muchísimo pero me pidió chance para terminar su maqueta, estudiaba arquitectura.
Mientras yo esperaba pacientemente a que se desocupara, él hablaba con su ex, claro, yo no lo sabía. Pero un día me llama y me dice que se va para el hospital porque el papá de su ex había sufrido un infarto, que ya estaba fuera de peligro pero necesitaba acompañarla. Mí respuesta fue el silencio.
Recordé las lecciones de mí primer desamor y antes de llamarle para explicarle cómo me sentía leo un mensaje de él: “Que bárbara más egoísta, como es posible que usted no se preocupe por lo demás, estas personas fueron mí familia por años”.
Sobre mí cara corrían lágrimas, apesar de no responderle y no ser grosera, de alguna forma la creatina era yo. El no podía ponerse en mí lugar como para comprender que para mí era incómodo que conversara con su ex y que le dedicará tiempo a ella apesar de su apretada agenda.
No respondí… Mí respuesta de nuevo fue el silencio.
Muchas otras veces me mintió para poder ir a visitarla, resulta que ella vivía a tan solo unos kilómetros de mí casa … Cuando yo tenía sospechas callaba y le daba el beneficio de la duda.
Una vez fue para dejar uno de sus retratos, él es un extraordinario talento dibujando retratos. Ese día pasó por mí al trabajo, me recibió con un ramo de girasoles, mis favoritas, y me dijo que hoy me iba a consentir porque yo trabajaba mucho. Llegamos a mí apartamento, me puse ropa cómoda… A los 10 minutos me dice que necesita ir a dejar el retrato, que él va y vuelve rapido.
Se tardó casi 3 horas, su excusa era que la señora es profesora y no había salido de dar clases.
Al día siguiente hace un post en Facebook de la entrega del retrato, etiqueta a la señora, veo su apellido… Entro a su perfil… Era la tía de su ex. Si, el estaba con ella y cuando le pregunté no lo negó.
Otra noche me llama y me dice que no cocine la cena, que él va a llevar pizza. Eran las 6pm cuando me llamó. A las 9pm aún no llegaba, me dijo que la pizza estaba tardando, le ofrecí pagar el express para que no esperara más o ir a acompañarlo. Él se rehusó.
Si, ese día también estaba con su ex.
La gota que derramó el vaso fue cuando se desapareció por un fin de semana, al final del domingo veo una fotografía de él en una caminata en el bosque. Todo bien, hasta ahí…
No hablamos hasta el miércoles siguiente, recibí una llamada anónima para decirme que mí chico estaba con su ex en aquella caminata. Le escribo un mensaje a Macho preguntándole…
_Si Katy, es verdad…
El sábado siguiente hablamos y yo le puse fin a la relación…
Ocho días después postea una foto con una chica nueva, no era su ex jaja, era una compañera de su nuevo trabajo. En ella puso: “Esfinge o Laringe?”
Me llama Silvia furiosa y me pide permiso para comentarle la foto:
Puedo comentarle con algo así: Galán o Patán?
Yo me reí, fue muy creativo pero le dije que lo dejara así!