mucho más

Ayer fui de compras con mi mamá por mi cumpleaños.

Estaba demasiado feliz. Increíblemente feliz. Amo ir de compras y molestarme con ella porque no le gusta, a veces, lo que escojo. Cuando ya habíamos terminado, le pedí que pasáramos a la librería porque yo traía plata y quería un poemario que había visto hace unos días. Llegamos, pero vi que no me alcanzaba el libro que quería y un sentimiento amargo me invadió cuando salí de la librería. “Eso me puso triste” le dije a mami. Ella no respondió nada.

Al seguir caminando volví a notar las 2 bolsas llenas de ropa que llevaban mis manos, el café y el rollo de canela que estaba a punto de comer, los recuerdos del día anterior con mis amigos y a la persona que caminaba junto a mí. Y no es hasta ahora que caigo en cuenta de que hay más que las cosas que no tenemos, las personas que se fueron o lo que se nos escapó de nuestras manos.

Y pensé en usted.

Pensé en lo que sentí cuando vi que no me alcanzaba el amor que solía tenerle. La presión en el pecho al saber que tuve que salir de ahí. “Mami, necesito hablarle” había dicho una noche entre lágrimas. Ella no respondió nada. Y ahí lo entendí. Entendí que hay que guardar silencio y ver alrededor, porque así nos damos cuenta que en el camino tenemos muchísimo más. En fin, volveré por ese libro.

¿Por usted?