La invisible crisis de un adolescente en «una de las decisiones más importantes»

Mi mente está vuelta un ocho. Mi cabeza está de cabeza, o peor, no lo sé, pienso en tantas cosas mientras callo.

No estoy lista, para enfrentarme a tantos cambios, cambiar mi estilo de vida al que estoy acostumbrada desde los cuatro años, amo mi estilo de vida, pero creo que aún si no fuese tan pronto, en algún momento tendría que cambiar, todo acaba, tarde o temprano, el tiempo pasa y es tiempo de crecer, pero no estoy lista.

Vivimos en una sociedad en la que somos obligados a elegir una carrera o profesión a los quince, dieciséis, diecisiete años, estamos empezando a acostumbrarnos a la idea de que ya no somos niños, no se lo que quiero y no me pueden culpar.

Me frustra la idea de no saberlo, no encuentro la respuesta, ¿Donde está?, los famosos «tests vocacionales» no me han ayudado demasiado, videos por montón, personas que ya han tomado una decisión, son buenos consejos, pero al final del día, aún no tengo la respuesta, tampoco está ahí, ¿Donde está?, de hecho lo se, es demasiado obvio, sin embargo no la encuentro aún, ¿será que no me conozco?, ¿Que es lo que quiero?, ¿Estoy dispuesta a luchar por ello?, ¿Será que tengo miedo?. No lo sé, por el momento tendré que seguir buscando, pero esta vez en mi misma.

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