Abtracción 910Y110514


1- Los fines de semana nunca más serán lo mismo… No lo digo porque voy a ser papá y me veo obligado a sentar cabeza. Si no porque he comprobado la mediocridad del fútbol mexicano; los finalistas León y Pachuca (no tengo nada en contra de ellos) entre los dos suman 47 pts. de los 51 posibles en el torneo regular, ninguno de los dos llega siquiera al 50% de efectividad ¡y uno de los dos será campeón! Y si eso no es poco, los dos pertenecen a las mismas empresas (Grupo Carso y Grupo Pachuca).

2- Dado el punto anterior, sentarme a ver los partidos de Monarcas y Atlas cada fin de semana dudo que despierte en mí tanta pasión como de vez en cuando suele suceder. La magía de la ilusión se ha desvanecido, aunque todavía perdura esa esperanza que uno de estos años, el Atlas, con la mediocridad del torneo, algún día sea oportunista y salga campeón.

3- ¡Qué alguien me explique! Pachuca tenía una racha de 4 derrotas y un empate de la jornada 12 a la 16, en la jornada 17 perdía 3-0 al minuto 75 pero como por capricho de alguna mediocre deidad terminó ganando 4-3 y así obtener su pase a la liguilla. Y bueno, esta oportunidad no la ha desaprovechado y ya están en la final.

4- Hablando de mediocridad y oportunismo, no dejemos de lado al contrincante de Pachuca, León, quién para pasar a la liguilla ocupaba que Atlas, Monarcas y Chivas no ganaran en sus respectivos partidos de la J17. Y fue exactamente lo que sucedió, como capricho de alguna deidad mediocre.

5- La muerte de Gary S. Becker (83 años), la semana pasada, me hizo pensar un poco sobre nuestra temporalidad en este mundo. Casualmente ayer visité la tumba donde yacen los restos de María Alfaro Cervantes (88 años), una de mis 4 bisabuelas, con la que más tuve apego, y reflexioné un poco más. Y mientras caminaba por el panteón topé con la tumba de un inocente niño que falleció a los escasos 2 días de nacido, lo que me puso a pensar aún más sobre la muerte. Pero aún no tengo nada concreto que declarar, así que estén pendientes.

Complemento del punto 1- Por si alguien llega a pensar mal; no, no voy a ser papá y no estoy obligado a sentar cabeza.