Anti-motivación

Empecemos por el grano: tu vida es una mierda y seguirá siendo una mierda. No debes deprimirte por eso, al contrario, esa es una buena razón para que te deje de importar todo lo que te suceda. Perder el trabajo o ganar la lotería no cambiarán el curso de tu vida, solo serás el mismo infeliz pero sin empleo o con un boleto de la lotería que te llevará a consumir mucho perico para manejar la presión de poder perder todo ese capital.

Por eso propongo un nuevo método para afrontar la vida: la anti-motivación. En la anti-motivación no tenemos motivo alguno para hacer las cosas. Ahora mismo no me siento motivado para escribir, pero lo sigo haciendo porque eso es lo que hace la gente cuando se da cuenta del sinsentido de la vida: sigue viviendo porque qué carajo, matarte es pasar trabajo para algo que sucederá en algún momento sin que te tengas que esforzar. El suicidio es gastar energías por haberte motivado a acabar con tu vida. No hagas eso. Mejor enciende la televisión y ríete de los chistes que hace el Guitarreño.

¿Envolverte en luchas políticas? ¿Para qué? Si después de tu muerte el mundo seguirá y quizá le importe un carajo lo que hayas hecho. Serás tan recordado como aquel hombre sabio que decidió no hacer nada. Preguntar por qué y para qué vivir sin hacer nada, es estar haciendo algo, por lo tanto deberías dejar de hacer esas preguntas tan estúpidas que te hacen perder el tiempo. No hagas nada. Mejor ve Lo Sé Todo y toma todo lo que ahí se diga como una gran información que te será útil para el resto de tu vida. Pero no la utilizarás porque hacerlo sería ir en contra de el principio de la inacción.

Quedate en silencio sin moverte. Ahora mantente así por el resto de tu vida. Te prometo que esto solo durará un par de días hasta que tu cuerpo comience a desnutrirce. Pronto dejará de latir tu corazón y él también hará nada.

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