La creación de valor con el crowdsourcing

Multitud y abastecimiento, eso traducen las dos palabras que componen la palabra crowdsourcing, una metodología de creación que cada día toma más auge, más en esta era digital en la que estamos inmersos y gracias a la que el surgimiento de comunidades alrededor de cualquier tema han logrado crear equipos de investigación, sondeo y hasta producción sin importar el lugar de la tierra donde se encuentren.

Jeff Howe, director de la revista tecnológica Wired, fue de los primeros en hablar sobre este método y escribió “The rise of crowdsourcing”, un best seller en el que trajo a colación el término que básicamente habla sobre la utilización de las fuerzas de multitudes (digitales) como bases para realizar algunas tareas, en su mayoría de casos, intelectuales.

¿Quiénes han apostado por esta metodología?

Uno de los más grandes y visibles ejemplos del uso del crowdsourcing es Wikipedia, la enciclopedia libre, que es hecha por una multitud de cerebros alrededor del mundo. Linux, el sistema operativo, también tiene características propias de la metodología, pues cualquier persona que sepa de programación puede editar el sistema. Marcas como Sony, Converse y Chevrolet también han visto ahí oportunidades para tercerizar algunas de sus tareas. Además, uno de los sectores que ha visto potencial en este método es el de la moda, ejemplos claros como: Target, Everlane, Lululemon, Steve Madden, Taylor Stitch y Gustin; sumados a portales especializados como Indiegogo y Kickstarter.

Calgary, un experimento de crowdsourcing por Bill Amberg

Un pequeño pero sustancioso experimento entre Imrad Amed, fundador del portal Business of Fashion y Bill Amberg, fundador de su firma homónima de marroquinería, llevaron a crear Calgary, un bolso co-diseñado entre Imrad y Bill, y en el que participaron varios lectores del portal y seguidores de la marca.

Faltando muy poco para dar el sí final al Calgary, Imrad propuso ajustar los detalles con la retroalimentación de los posibles consumidores de este tipo de bolso, invitándolos a revisar la bolsa y dar sus opiniones para que luego fueran ajustadas; aleatoriamente Amberg entregaría uno de sus bolsos a quien hubiese ayudado a dar la puntada final (participaron más de 600 personas). Esta pequeña experimentación dio como resultado varias conclusiones enfocadas al sector empresarial: el crowdsourcing permite tener una cercanía tal con los consumidores que entregan información clave que luego permitirá apuntar a la fija con lo que les ofrezcas y te permite visionar de una manera más clara tu mercado, entendiendo a tu consumidor como una persona ávida de conocimiento y experiencias que contribuirán a la creación de mejores productos.

A este caso también se suma el de Derek Lam con eBay, que gracias al sondeo con sus consumidores logró crear una colección acertada (en cuanto a creatividad y precio), que se agotó en minutos.

Fuentes:

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