Miranda! se merece un Vive Latino

Su presencia en el escenario impone.

El sábado pasado, 27 de junio de 2015, se celebró la marcha gay en la Ciudad de México, su edición número 36. Una fiesta carnavalesca kitsch, como he dicho en todos lados. Pues bien, no asistí. Nunca lo he hecho. Hace 3 años era mi oportunidad pero sólo llegué al “contingente de las barrenderas”, como le dicen a los empleados del gobierno que limpian el Paseo de la Reforma, pues se habló de un supuesto boicot o represión a la marcha que, en realidad, fue la mala organización de los responsables.

Hace dos años, fui como fotógrafo y videoasta de unos amigos y sólo me limité a sacar algunas tomas para vestir un pequeño reportaje que nunca se hizo. Esa salida me costó mi iPod, pues me lo robaron. En fin.

Este año, no asistí debido a un compromiso personal. Pero a donde sí fui, fue al concierto “de amigas” que ofrecieron Fangoria, Miranda! y Nancys Rubias. Me encantaría hablar sobre el trabajo de cada uno de ellos pero me centraré en la experiencia de Miranda! pues, aunque jamás había visto a estos músicos en vivo (ni siquiera en algún video desde un concierto), me han dejado con un sabor de boca muy memorable.

No puedo hacer la reseña de su participación, pues no conozco todas las canciones y, muchas, ni siquiera las recuerdo bien en orden. Pero destaquemos que su gran éxito, “Don”, fue una buena colaboración con Jay de la Cueva, músico y personaje de la odiada banda, pero igualmente gustada, Moderatto, que se sumó a la canción supliendo (sin evitar cierta nostalgia) al famoso “Lolo” que ejecuta un solo de guitarra. También llamó mi atención la canción “Chicas”, una auténtica cumbia villera como, seguramente, conocen bien los barrios argentinos. Y como un regalo, me llevé la canción “Ritmo y Decepción”, que desconocía hasta ese momento pero que se apuntó una gloriosa respuesta del público, incluido yo. Esa respuesta también fue tangible en temas como “Mentía”, “Tu misterioso alguien”, “Enamorada”, “Traición” y “El disco de tu corazón”. En este momento ya sueno como un fan conocedor de la banda, pero realmente no es así. Miranda! tiene ya algunos años entre nosotros, desde 2001 para ser precisos pero, en México, nos llegó hace unos diez con su segundo álbum, “Sin restricciones”, el mismo en el que se incluye la canción “Don”.

Precisamente, es gracias al video de “Don”, en el decadente canal MTV Latinoamérica que pudimos conocerlos, no sólo en México, “el trampolín de la música latinoamericana; fueron nominados a Mejor Artista Sur (si mal no recuerdo) y tras conseguirlo, lo demás es historia. Criticados por la mayoría, en una especie de sentir superior que desprecia al pop, pero se colgaron a los cuernos de la luna con su propuesta divertida, bailable, exagerada… algunos dirían ‘queer’.

Asistir a un concierto de alguien tan conocido, pero que no es de tu agrado, sólo puede acabar de dos maneras: o te hundes en tu asiento (porque el concierto fue en el mítico Teatro Metropolitan de la capital mexicana) o te sumas a la fiesta y bailas, mueves los pies, pones atención a las letras, te fijas en la ejecución de los intrumentos y admiras a Alejandro Sergi y Juliana Gattas como auténticos “showmen”.

Foto: Kique Olvera, o sea, mía.

La entrada de esta opinión puede parecer escandalosa y desafiante. La verdad es que, con 14 años de carrera, Miranda! puede parecer una pequeña banda para cerrar un festival tan importante (aunque en decadencia creativa) como el Vive Latino. Razones, las he dado en un párrafo que será acusado de subjetivo. Pero si nos apegamos a los hechos, y a la experiencia de un concierto de estos chicos, más de un empresario podría atreverse a hacerlo. En antiguas emisiones del Vive Latino hemos padecido el desprecio de bandas con mucha trayectoria por colocar “a los que pegan”. Sirve el caso, que también viví, de La Lupita, La Castañeda o Sekta Core en 2009. O en 2010 con Aterciopelados. Pero también recuerdo un horario no estelar para El Cuarteto de Nos, y para El Gran Silencio, o la ausencia en la edición de este año, de La Maldita Vecindad, que celebra 30 años. Entiendo si el lector, en este momento, dice que no hay punto de comparación porque Miranda! son una banda pop… Pues bueno, lector, recuerde a Paquita la del Barrio junto a Genitallica o a Laura León con Silverio, sin mencionar a Los Ángeles Negros y a Los Ángeles Azules.

Miranda! es pop, eso es innegable. Pero más allá, podemos observar que son grandes músicos en vivo, los cantantes unos grandes animadores que acaban con la camisa desabrochada, se arrastran por el piso, pueden dar de brincos, torcerse sin tapujos y enseñar los calzones, hacer que el público brinque al mismo ritmo, tomar una guitarra entre sus manos y emocionar; la baterista (Ludovica Morell) con actitud desenfadada igual que el bajista (Nicolás Moretti), todos haciendo una sinergia con estampados multicolores a modo de uniforme que no pasó de largo a los ojos de Olvido Gara, la enigmática Alaska, vocalista de Fangoria, que bailaba desde detrás del escenario. Miranda! se merece una exposición y reconocimiento en el festival Vive Latino porque, parece, ellos no han olvidado que su compromiso es con los fans, con quienes les mantienen la carrera, con quienes les compran un disco que, en época de ‘streaming’ y descargas no oficiales, 100 pesos se aprecia caro. Miranda! vale los 800 pesos de uno de sus conciertos, porque es una experiencia eufórica, porque un no-fan, como lo era yo antes del concierto, se contagia y saca de sus entrañas la voz para cantar esas letras y expone la energía de moverse a un ritmo barrial, o un ritmo brincón popero, o a dejarse llevar la cabeza atrás con un sonido antrero. Si podemos abrir el dichoso festival Vive Latino al género pop, sin duda, Miranda! tendría que cerrar uno de los escenarios, insisto, por mero reconocimiento y consideración.

Y ya para finalizar, disculpen que la foto de esta opinión sea la captura de pantalla de un video. Desgraciadamente, las notas informativas de la cobertura de este evento no incluyen fotos del evento… Y la mía, es muy mala., ¿una vez más, estamos despreciando a esta banda, hasta para hacer la cobertura? Ahí se los dejo para pensar.

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