Electrónica: Reparar o renovar frente a la situación actual

A comienzos de los noventa el consumismo en Argentina, se asentó como moneda corriente. Reparar un electrodoméstico era algo impensable, y por naturaleza, se procedía a reemplazar dicho artículo, por lo general, descartando el reemplazado. Son muchos los ítems a tener en cuenta al momento de optar por alguna de las dos. Repuestos, marcas y formas de pago son los factores que tendremos en consideración para poder llegar a una conclusión que esclarezca la situación.

Las grandes casas de electrodomésticos ofrecen un catálogo amplio aunque no completo en lo que refiere a los mismos. Las heladeras oscilan entre los 8.000 pesos, y otras más lujosas, alrededor de 43.000 pesos. Las casas menores de electrodomésticos tienen diferencias, pero no siempre hacia abajo. Oscila entre un 15% más o menos, dependiendo del producto, razón por la cual utilizaremos las cifras de las dos grandes casas. Respecto a las formas de pago, son variadas, partiendo del contado efectivo, que usualmente mantiene el precio, pero resulta la más dificultosa al momento de recaudar la cifra; o bien con tarjeta de crédito en cuotas fijas con o sin interés, comenzando por los planes sencillos de hasta tres cuotas, que acostumbran carecer de recargo, hasta las doce cuotas, que tienen un recargo de hasta el 20%. Esto nos dejará una heladera básica de 8.000 pesos cerca de los 10.000, en cuotas fijas de 800 pesos, con mucho recargo sobre el valor total, pero con un valor de cuota aceptable.

Respecto a la reparación, en primera medida averiguamos el valor de reparación de una heladera consultando a Alfredo Luque, técnico de oficio de equipos de frío en general. Sin tener la licencia de ninguna marca, las reparaciones mecánicas son su único campo, y los arreglos más caros llegan a los tres mil pesos pero se pagan en contado efectivo. “Si el problema es electrónico”, nos aclaró, “generalmente es necesario el reemplazo de la parte, sin posibilidad de reparación”. En este punto es donde comienzan los problemas. La búsqueda se torna una odisea, y se escapa a todo bolsillo, los repuestos no se consiguen.

Electrotel es el service oficial de Sony, Vaio, Sanyo, entre otras marcas, tiene un historial de quejas bastante grande. Falta de repuestos, aparatos en peor estado del que ingresaron y tiempos de ingreso desmedidos en el service sin una resolución concreta. Negados a dar una entrevista, consultamos varias veces con diferentes partes de electrodomésticos pertenecientes a las marcas, y la respuesta fue bastante similar en todos los casos: “no tenemos ese repuesto”.

Consultamos al Economista, Pedro Gabriel Degiovanni, quien afirmó que reparar es conveniente para el usuario, cuando sea posible, y en caso de no serlo, considerar bien al momento de comprar electrodomésticos financiados con planes “largos”, porque si bien suponen cuotas pequeñas en relación al total, se suma a los gastos fijos, dejando mayor porcentaje de ingresos destinados a montos inamovibles.

En conclusión, reparar un producto es lo que más conviene si se encuentran disponibles la mano de obra y/o los repuestos necesarios, ya que representan un valor inferior al del mismo producto pero nuevo. La compra de un producto nuevo es casi impensable si no se considera en cuotas, y deben tomarse las precauciones necesarias antes de embarcarnos en este gasto fijo.

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