Maternidad y lactancia: Entre la espada y la pared

Voy a comenzar esta entrada haciéndome eco de una polémica que no conocía y a la cual he llegado a través de un artículo de Culturplaza. Voy con los hechos de los que he podido enterarme. El año pasado un médico, pediatra del Hospital General de Castellón, José Mª González Cano, presentaba un libro sobre la lactancia llamado: “Víctimas de la lactancia materna” en el que exponía problemas de salud para los niños que, a su juicio profesional, puede provocar la lactancia prolongada. La publicación del libro levantó polémica entre las asociaciones pro lactancia que argumentaban que las indicaciones de este médico son contrarias a las recomendaciones que hace la OMS. Esta es la queja que hacían al contenido del libro en una petición en Change.org:

A raíz de la próxima publicación del libro “Víctimas de la Lactancia Materna” de José María González Cano, pediatra del Servicio de Pediatría del Hospital General de Castellón, en cuyo extracto podemos leer “considero que en los países desarrollados el destete total o parcial debe hacerse a los cuatro meses de vida”, pedimos que se emita un comunicado indicando las recomendaciones de la OMS incluído en este libro y cuestione su profesionalidad y valía en el campo de la pediatría, supervisando su trabajo.
La Organización Mundial de la Salud recomienda lactancia materna exclusiva los seis primeros meses de vida y combinada con alimentación complementaria (y complementaria significa que complementa a la leche materna) hasta los dos años. La Asociación Española de Pediatría también apoya las directrices de la OMS.

Pedían también su destitución del cargo, cosa que no se produjo, aunque el Hospital les comunicó que otro médico había ganado esa plaza por oposición por lo que José María González Cano ya no ocupaba el puesto.

Veo que se tachaba el contenido del libro de “barbaridades” y que hasta se pedía que se supervisara el trabajo de este médico como si fuese un peligro dejarle sólo y me sorprende, porque yo no veo dónde están las barbaridades como explico a continuación. Además veo que al saltar el escándalo (cuando se iba a celebrar la presentación del libro), quienes protestaban contra él reconocían no haberlo leído… ¿En qué se basaban entonces para cuestionar su contenido? Quienes organizan la protesta en Change.org hacen referencia a este fragmento del autor del libro, que la librería que organizaba la presentación facilitó:

La leche materna es el “patrón de oro” para los primeros meses de vida, pero son muchas las madres e hijos que son “víctimas de la lactancia materna mal entendida”. Son presionadas para amamantar aunque tenga hipogalactia, grietas en el pezón, etc. Incluso les plantean dilemas morales para su reincorporación a la vida laboral. Es una falta de respeto y tienen que soportar el calificativo de “malas madres” a aquellas que optan por la lactancia artificial.

En el primer párrafo califica como “patrón de oro” amamantar, pero al mismo tiempo critica que se presione en esa dirección y se hagan juicios morales si no se toma el camino de la lactancia. No veo a priori dónde está el problema ya que las propias organizadoras de la protesta dicen lo siguiente:

También queremos hacer especial hincapié en que no existen malas madres por dar pecho o lactancia artificial, entran en juego otros valores que nadie debe cuestionar. Todas las madres hacen lo mejor para sus bebés y están en el derecho de alimentar a su bebé de la forma que desee, pero es obligación de los profesionales de la salud informar de forma veraz e imparcial las ventajas e inconvenientes de los diferentes tipos de lactancia. Con esto, mostramos nuestro apoyo a cualquier madre que por motivos físicos o personales ofrezcan lactancia artificial durante los primeros seis meses de vida de sus bebés.
Por otro lado, entendemos que todas las mujeres tienen la fisiología para poder alimentar a sus bebés de forma natural y que la obligación de pediatras y matronas es la de informar primero sobre las formas naturales en la alimentación.

Si se reconoce que debe ser ante todo una opción ¿Por qué es una “barbaridad” que este médico critique la imposición? A lo mejor, quienes organizaron la protesta piensan que esa imposición no existe, discrepo, existía antaño y existe ahora y si se tiene claro que no se quiere volver a esa imposición, criticarla no debería suponer un problema. No es algo del pasado ni una manera de afear la reivindicación para que deje de haber trabas a las madres que decidan dar el pecho, que también las hay, nadie lo niega, después ampliaré.

Pero vamos a los problemas de salud de los que habla del segundo párrafo del adelanto que facilitó la librería:

La LM prolongada está generando muchos ingresos en los hospitales por desmedro. No es lo mismo dar pecho tres meses que darlo durante seis y no digamos nada si se prolonga por encima del año de vida. Por poder hacerse, puede hacerse. Pero ¿es bueno o malo para los niños? ¿Acaso un niño de dos años de edad medio desnutrido, con estigmas raquíticos y anémico, no es una “víctima” del actual dogmatismo? Y eso sin hablar de los complejos de Edipo severos que están aflorando ante amamantamientos tan prolongados. En contra de las Recomendaciones actuales, considero que en los países desarrollados el destete total o parcial debe hacerse a los cuatro meses de vida. A partir de ese momento llega la primera papilla de cereales y progresivamente de fruta, verduras etc. Si el destete es más tardío, casi siempre hay problemas con las papillas y eso conduce inevitablemente a carencias nutricionales y a convertir a esos niños en “víctimas” del actual dogmatismo.

Le preguntan a este médico por la polémica en una entrevista y dice esto sobre la contradicción entre sus recomendaciones y las de la OMS:

¿Qué tesis defiende Víctimas de la lactancia materna ¡Ni dogmatismos ni trincheras!?
El libro propugna la leche materna como primera opción siempre que la madre quiera y que tenga la suficiente leche. De lo contrario, el niño se desnutriría inevitablemente, a parte de sufrir otra serie de patologías. El libro propugna, asimismo, el respeto a las madres que ya no pueden o no quieren dar el pecho. Durante toda mi trayectoria profesional he aconsejado la lactancia materna como primera opción pero hay mujeres que no pueden o no quieren dar pecho por muchas razones. Esas mujeres tienen el mismo derecho a exigir respeto. Incluso si la madre, desde el primer día, por razones personales, estéticas, laborales etc. se decide por la leche adaptada, esa decisión se merece el máximo respeto. Actualmente, las madres están muy bien informadas y su decisión, sea cual sea, debe ser respetada. Los calificativos de mala madre, irresponsables o frívolas son inaceptables.
¿Por qué recomienda el destete a los cuatro meses?
Todos los pediatras con años de experiencia y muchos miles de niños visitados estamos de acuerdo en que el destete tardío es una fuente de problemas ya que los niños rechazan las papillas de cereales, frutas, verduras, etc. La consecuencia es la desnutrición, raquitismo, anemias, complejos de Edipo exacerbados, y hay otros aspectos que pertenecen al ámbito científico y que no es conveniente divulgar. Cuando el destete se produce por encima de los cinco meses de vida se produce lo que yo llamo «fijación por el pezón» y eso les hace rechazar las papillas, con sus consecuencias nutricionales. Además, la lactancia materna a partir del año de vida ya no tienen ningún significado ni nutricional, ni defensivo, es una función más de chupete. Desde el punto de vista científico, y dejando de lado los sentimientos, de esto no hay la menor duda. Eso no significa que no pueda darse y, además, esa decisión de la madre debe respetarse.

Critica no la lactancia, que recomienda como primera opción, sino que se imponga y alerta sobre los problemas cuando se prolonga. Además cabe darse cuenta de que el médico recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros 4 meses y luego ir introduciendo alimento, no se entiende pues que las organizadoras de la protesta digan esto:

No se puede permitir que un profesional de la salud infantil afirme cosas como ésta, desnaturalizando por completo la maternidad e ignorando la salud del bebé en favor de los intereses de las marcas de lactancia artificial

No parece que el propósito sea presionar para que la madre opte por la lactancia artificial cuando se recomienda como primera opción y “patrón de oro” la materna. La entrevista al médico sigue:

Su recomendación contradice a la de la Organización Mundial de la Salud, ¿está la OMS desfasada?
Las recomendaciones de la OMS sobre la lactancia materna están redactadas pensando en países del tercer mundo. De hecho, si un niño africano pierde el pecho puede perder la vida. Y no hay que olvidar que hay naciones punteras que no han suscrito este tipo de recomendaciones. La OMS no está adaptada a la realidad de los países occidentales.

De ser cierto esto cambiaría mucho la polémica. Si entendemos que la OMS dice que todos los bebés tanto de países desarrollados como de países subdesarrollados deben alimentarse exclusivamente de leche materna hasta los 6 meses como único modo de garantizar que se cubren las necesidades alimenticias del bebé, entonces podemos decir que lo que dice este médico atenta contra las recomendaciones de la OMS. Pero si entendemos que las recomendaciones de la OMS se refieren a países subdesarrollados en los que hay un problema de muertes de niños por desnutrición, lo que se está haciendo es hablar de que tomar leche materna hasta los 6 meses es lo que salva la vida de esos bebés porque sin eso, una alimentación complementaria no va a ser suficiente nutricionalmente debido a esa situación de carencias. La cosa cambia bastante. La pregunta es ¿es cierto que es eso a lo que se refiere la OMS? Echando un vistazo a la página oficial de la OMS parece claro que sí, que se refiere a esos países en los que hay un problema de hambruna donde no está garantizado que el bebé vaya a estar bien alimentado si abandona la leche materna antes de los 6 meses y después hasta los 2 años aunque reciba alimentación complementaria, están hablando de salvar vidas. Se puede consultar este enlace.

Luego, aunque en España se recomiende la lactancia materna por sus beneficios ¿Significa que no dar leche materna de manera exclusiva durante los 6 primeros meses de vida, y hasta los 2 años de manera complementaria, sea atentar contra la salud del bebé? Claro que no, las recomendaciones que este médico hace en contra de prolongar la lactancia en exclusiva hasta los 6 meses van en otra dirección y es que habla por ejemplo de problemas de raquitismo por falta de vitamina D ¿Es hablar de ese problema asociado a la lactancia materna como alimentación exclusiva una barbaridad? Parece que no ¿Es este el único médico que lo dice? Pues tampoco. Es más, resulta que es un problema del que habla la propia OMS:

Se sabe que la vitamina D desempeña un papel importante en el metabolismo óseo a través de la regulación de la homeostasis del calcio y el fosfato y que también puede desempeñar un papel importante en la regulación del sistema inmunitario. La vitamina D se produce en el organismo cuando éste se expone a la luz solar, pero también está presente en el pescado azul, los huevos y los productos alimentarios enriquecidos.
Los niños nacen con pocas reservas de vitamina D y dependen de la leche materna, la luz solar o los suplementos como fuente de vitamina D en los primeros meses de vida. Como el contenido de vitamina D de la leche materna depende de las reservas maternas de vitamina D, y dado que a menudo éstas son escasas, y como la exposición al sol no siempre es posible para los niños que viven en latitudes más altas o bien por razones culturales o de otro tipo, los lactantes son particularmente propensos a padecer carencias de vitamina D. La carencia de vitamina D en los lactantes puede producir malformaciones óseas (raquitismo), convulsiones y disnea.
Los datos actuales indican que los suplementos de vitamina D pueden resultar eficaces a la hora de prevenir el raquitismo, sobre todo en los niños que corren un mayor riesgo de padecerlo debido a su escasa exposición a la luz solar o por ser de tez oscura. Sin embargo, hacen falta más estudios antes de que se puedan hacer recomendaciones específicas.

¿Es José Mª González Cano el único médico que ha visto que aumentan los casos de raquitismo por falta de vitamina D en bebés que se alimentan exclusivamente de leche materna? De nuevo la respuesta es no. Un ejemplo es este artículo en El País donde se habla de este problema, para resumir lo que plantea el artículo, los bebés lactantes toman la vitamina D, necesaria para su desarrollo, de la alimentación (leche materna) o del sol. Los individuos que nacían en zonas menos cálidas tenían la piel clara que sintetiza más luz solar, los individuos que nacían en zonas cálidas tenían la piel oscura que sintetiza menos luz solar como una forma de protección. Obviamente hoy día se pueden dar situaciones en las que un niño de piel clara viva en una zona cálida o un niño de piel oscura viva en una zona menos cálida, en este último caso nos encontramos con un niño, cuya piel sintetiza poca luz solar, que vive en un lugar donde ya de por sí hay poca luz solar, así que va a recibir poca vitamina de del sol y necesitaría que el aporte de vitamina D venga de su alimentación o será deficitario y desarrollará problemas en su crecimiento. Y no sólo ocurre con referencia al color de la piel, sino que también hay que tener en cuenta cuestiones de costumbres, como tapar el niño, taparse la madre, pasar poco tiempo al aire libre, etc. Digo taparse la madre porque ella puede ser un buen aporte de vitamina D a través de la leche materna o puede ser deficitaria de vitamina D ella misma, con lo que existiría la misma carencia para el bebé. Más información aquí.

Conclusión, no siempre la leche materna aporta todo lo que el bebé necesita y advertir sobre ello, no sólo no es ninguna barbaridad, sino que es necesario. La postura que ha suscitado esta polémica consistió en defender que dé el pecho quien quiera darlo, y no sea algo que se imponga, y también consistió en señalar que puede haber un déficit en la alimentación exclusiva con leche materna, eso es lo que provocó que se pidiera que alguien tutelara su trabajo aunque lo que dijo era cierto. Bajo mi punto de vista, lo grave de este asunto es que el Hospital no respaldara la opinión del médico explicando esto y se limitase a aclarar que no seguía en su cargo para esquivar el problema.

La reflexión obligatoria nos devuelve al punto de partida ¿se está imponiendo la lactancia? Si tomamos como referencia esta polémica parece que sí, ya que parece que sí existe un sector que no admite ninguna objeción y que no se molestan en informarse para saber si lo que se está haciendo es desaconsejar la lactancia materna o no. Recuerdo que la petición en Chanche.org en la que se pedía que se supervisara el trabajo de este médico, por haber dicho algo que es cierto y que no atenta contra la decisión de las madres que decidan dar el pecho, sino que defiende que esa decisión no se imponga, alcanzó más de 10.000 firmas. Si se carga de esa manera por una advertencia, en base a posibles carencias que ve todos los días un pediatra, que no es algo basado en prejuicios, sino en su experiencia profesional, que se hace para evitar problemas y que de todas formas no consisten en aconsejar que no se dé el pecho ¿no es eso lo mismo que imponer que algo, que en teoría es una opción, se presente en realidad, sin que quepan peros, como la única vía saludable?

Pero para que se entienda que el objetivo de este artículo no es criticar sólo a ese colectivo, para el que parece que la única vía válida es la lactancia, quiero dejar claro que sé que las madres que deciden dar el pecho también son foco de críticas, se convierten en el blanco del rechazo social como si en vez de dar el pecho estuviesen haciendo algo antinatural. Y pongo algunos ejemplos donde esto se ve claramente:

- Ataques a la lactancia materna porque implica que haya mujeres que puedan mostrar un pecho en público.

Polémicas ha habido varias, también han sido muchas las madres a las que se les ha llamado la atención, se les ha prohibido o se les ha pedido que se tapen en público cuando pretendían dar el pecho, pero por mencionar una de las más conocidas está la de la modelo Nicole Trunfio, madre lactante, que se dejó fotografiar por la revista Elle Australia dando el pecho a su hijo. Al parecer la revista cambió la portada para no publicar la de la modelo dando el pecho.

Si una revista quiere vender un desnudo femenino no hay problema, porque la sociedad tolera que seamos objeto sexual, pero si es la propia mujer la que quiere colgar su propio desnudo en redes sociales porque está a gusto con su propio cuerpo le lloverán las críticas y es posible que la foto sea censurada de la plataforma donde haya sido subida. Del mismo modo la revista Elle puede sacar las tetas y medias tetas que quiera, pero una madre dando el pecho en su portada fue tachada de indecente.

- Ataques a las madres lactantes por su falta de profesionalidad.

El pasado mes de febrero durante la celebración de Mobile World Congress en Barcelona, una mujer profesional del campo trata de entrar en el congreso estando acreditada, pero se lo impiden porque es madre lactante y pretende entrar con su hija de 5 meses a lo que la seguridad del evento le dice que los niños están prohibidos, ella explica que es madre lactante, pero les da igual y llegan a decirle que “entrar un bebé en el congreso es muy poco profesional”. Ella opta para llamar a su marido que se queda con la niña en la puerta al principio en un banco, del que la empresa organizadora también acaba por echarle por estar con un bebé aunque está en la calle sin molestar a nadie… Lo cuenta en esta entrada esa y otras experiencias en referencia a este tema.

Otra sonada polémica con un bebé lactante en el lugar de trabajo es la que se dio cuando Carolina Bescansa fue al Congreso con su hijo Diego también de 5 meses. Bescansa ya llevaba a su hija de dos años a todas partes e llevó a su hijo Diego a actos durante la campaña de 2015, pero al llevarle al Congreso el gesto fue tachado de postureo. Se la puso en cuestión también diciendo que era poco profesional, por no mencionar que hubo quien preguntó por el padre de la criatura sin pararse a pensar si quiera un segundo si lo hay, dando de lado la realidad de muchas madres solteras.

Pero lo que más me llamó la atención es que sólo hace falta llevar a un bebé al Congreso para provocar todo un escándalo del que se estuvo hablando durante semanas. Lo que me hizo pensar en lo poco natural que se ve a una mujer en su ámbito profesional con su bebé, parece que una mujer que tenga una carrera profesional debe deshacerse de su faceta personal para ser considerada buena profesional y esto bajo mi punto de vistas es culpa de entender el ámbito laboral bajo el prisma que ha sido mayoritario durante mucho tiempo, el del hombre que no se ocupa de los cuidados de sus propios hijos porque ya tiene a una mujer que lo hace todo mientras él puede pasar largas jornadas rindiendo al máximo en su trabajo. Los hombres no conciliaban, demasiados siguen sin hacerlo y cuando se busca un perfil del profesional se busca en esa figura masculina y la conciliación no es algo que les pase por la cabeza como una necesidad.

- Rechazo generalizado a la maternidad.

El tema no sólo tiene que ver con la lactancia, es un problema generalizado con la maternidad y los cuidados por entenderlos como algo que debe permanecer en el ámbito privado y es más, ser algo que sólo atañe a las mujeres, a las madres y que no debe molestar a los demás. Aunque se trató de tachar el gesto de Bescansa hasta de perroflautismo, lo cierto es que ninguna, sea de la clase social o partido que sea, escapa a estos prejuicios si es mujer. Anteriormente al episodio en el Congreso otra política conservadora, Alicia Sánchez Camacho, del PP, se topó un día con un acto institucional en la agenda y sin canguro, un medio relataba en incidente de la siguiente manera:

En los días de apertura formal de la Legislatura, el Congreso y sus alrededores amanecen blindados y con controles policiales en las calles próximas debido a que en este tipo de actos confluyen tanto la presencia de los Reyes en el Congreso como una parada militar que protagoniza tradicionalmente una agrupación de los tres Ejércitos.
En ese contexto, la senadora del PP se presentó en el Congreso con su hijo, el único niño que había en el patio por el que iban entrando todas las autoridades. Según ha explicado después, no encontró con quien dejar a su hijo pues sus hermanas no estaban disponibles ni tampoco logró que el niño fuera acogido en la guardería de la que dispone la Cámara para hijos de diputados y de funcionarios.
Asistentes del Grupo Popular tuvieron que hacerse cargo del niño mientras su madre entraba en el Salón de Plenos para asistir al acto que presidían los Reyes. Dio la impresión de que al niño no le hizo gracia la jugada pues protagonizó un notable ‘berrinche’ en el patio del Congreso, ante la sorprendida mirada de ujieres, policías y periodistas.

No encontró a nadie, pues otras mujeres no estaban disponibles, podrían haber escrito, directamente.

Así pues, la que pretende conciliar maternidad y profesión es criticada, la que opta por darle prioridad a su carrera profesional es criticada y la que opta por darle prioridad a su maternidad es criticada. Y además de entre las que optan por la maternidad las hay que son criticadas por optar por no optar por la lactancia y las hay que son criticadas por pretender dar el pecho a su bebé en un lugar público o por pretender compatibilizar la lactancia con su trabajo. Pero aún hay más, esta lluvia de críticas en todas direcciones, que se suman a la larga lista de cosas que las mujeres hacemos mal, hagamos lo que hagamos, incluyen otras facetas de la maternidad y los cuidados, esto es la llamada “crianza con apego”. Es un tema que como feminista me incomoda, para qué nos vamos a engañar, pero no en general, sino por lo que voy a explicar a continuación: me encontré un día teniendo que explicar a otra mujer por qué yo veía horrible que hubiera juguetes para niñas pequeñas que consistían en un “nenuco colecho”. Igual que me parece adoctrinamiento que haya nenucos, carritos y cocinitas sólo para las niñas, niñas que juegan a ser mamás mucho antes de tener juicio propio para entender lo que supone.

Pero en concreto lo del bebé colecho me hizo saltar las alarmas sobre la llamada crianza con apego porque me hizo darme cuenta de que no hay nenucos colecho para niños ni nunca los habrá, por el mismo motivo que no hay bebés colecho para ellos cuando los hombres son padres. La crianza con apego en referencia a la lactancia se refiere sólo al apego con la madre por razones obvias y el llamado colecho se refiere a que la madre duerma pegada al niño, con el niño al lado para que cuando tenga hambre mame y así la madre no tenga que estar despertándose para darle de mamar. Me parecería estupendo como una solución cómoda para la madre lactante, pero me ponen los pelos de punta esas argumentaciones que hacen referencia al apego, a las conexiones y a lo emocional, por el simple hecho de que dejan fuera a toda madre no lactante y a todos los hombres, ahí es nada.

Así que no extraña que se tache de perroflauta a quien se lleva a su bebé lactante al Congreso y al mismo tiempo se entiende desde ámbitos conservadores la crianza como algo exclusivo de las mujeres. El padre, si lo hay, no pinta nada en estos asuntos y la madre si quiere estar en un ámbito profesional no tiene que dejar que su problema moleste a los demás. Una cosa es causa y consecuencia de la otra, es algo exclusivo de las mujeres, es su terreno y es un terreno privado no un asunto social y como tal debe quedarse en un ámbito privado y no molestar a la opinión pública con lactancia en lugares públicos o niños en trabajos. Al igual que la crianza es terreno de mujeres lo laboral es terreno de hombres y los hombres no se llevan a sus hijos al trabajo ni dejan su trabajo para criar ni dan el pecho y hasta se pueden permitir el lujo dar el biberón de leche artificial a su hijo y dormirlo en su cuna en vez de hacer colecho y estarían considerados padrazos.

El artículo que me ha traído a la polémica sobre la lactancia, dice (traduzco):

¿Cómo hemos llegado a este punto? En principio no había mujeres. Había madres. En el momento del parto, las féminas cambiaban su identidad por un hijo. Y a él y a todos los que vendrían después se dedicaban en cuerpo y alma. Ningún problema. Pero llegaron el capitalismo y las guerras, y las mujeres tuvieron que suplantar a los maridos en sus lugares de trabajo. Y resulta que demostraron que lo podían hacer igual de bien o mejor que ellos. Y espoleadas por un pequeño demonio llamado movimiento feminista comenzaron a exigir sus derechos. Al conseguirlos, las madres tuvieron que renunciar a la dedicación exclusiva de su prole, compatibilizar la crianza con sus profesiones acabadas de estrenar. Un complicado rompecabezas que consiguieron hacer a base de biberones, guarderías y pañales de un sólo uso. Y las diversas generaciones que crecieron así, fuertes y sin traumas, constataron que el método era bueno.

Todo bueno tampoco, no se da abasto a todo, una mujer no tiene 10 brazos, tiene que dormir y lo ideal sería que no necesitase de otra persona para subsistir, si es que pretendemos haber conseguido algo, y a todo no se llega. Muerte a esa figura de la mujer que todo lo puede y a todo llega porque es falsa. Todo pasa por entender que la maternidad y paternidad debe ser elegida, y cuando lo es, no es una carga o un capricho, sino una necesidad humana y ha de ser tratada como tal socialmente y para que no sea considerada una carga exclusiva de las mujeres, la cosa pasa porque los hombres abandonen el eterno papel de trabajador fuera de casa sustento de la familia y procreador de prole que otra persona cría y entren en casa igual que la mujer salió de ella, que deje de entenderse una división de ámbitos en virtud del sexo y la maternidad como algo que atañe sólo a las mujeres.

Por todo esto creo que es necesario hacer una reflexión sobre el activismo pro lactancia y plantearnos cuál es el objetivo final. Si el objetivo final es que quien decida dar el pecho no encuentre problemas para hacerlo, es necesario porque evidentemente esos problemas se dan, pero si el objetivo final de ese activismo pro lactancia es que cada vez más mujeres opten por lactar y, como medio para conseguirlo, se presiona para que se presente esa opción como la única saludable, como si otras no fuesen seguras o saludables para los bebés, entonces tenemos un problema, porque significaría que el objetivo es acabar con las opciones e imponer sólo una forma de hacer las cosas, devolviéndonos así a un tiempo pasado que perjudica gravemente la libertad de las mujeres para elegir qué es lo que quieren hacer y cómo, libertad que por otro lado no cayó del cielo, se tuvo que pelear por conseguir. Defender a las madres lactantes de los problemas y ataques que enfrentan no puede significar que obliguemos a las no lactantes a tener que luchar, otra vez, contra prejuicios e imposiciones que se creían ya vencidos. Si se tiene claro que debe ser la opción que escoja libremente cada una, se tiene que respetar eso y no marcarse como agenda un cambio social regresivo que añora la sociedad de hace 40 años donde no existía opción ni las posibilidades de hoy.

El artículo termina (traduzco):

Y a todo esto… ¿Dónde están los padres? Alguien ha oído hablar de ellos?

Pues eso.

http://porquetulodigas.tumblr.com/post/142462847588/maternidad-y-lactancia-entre-la-espada-y-la-pared

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