Hermosos días.

Me limito a escribirte de cuando en vez, dejar que todo fluya al antojo de la vida, que las ganas de verte me hagan trizas.

Me destruyo algunas veces cuando te extraño, recordando que el tesoro más preciado que guardo… lo tienes tú, dentro del pecho.

Espero. Impaciente de todo el mundo y el universo, deseándote todo el tiempo, segundo a segundo, pensándote todos los días como si de aire mismo se tratara.

Te escribo por que te quiero, por que todo está en nuestro silencio; lo único que hace esta distancia es aumentar… mis ganas de ti.

Que tengas hermosos días.

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