¿Cuánto vale un developer en América Latina?

El día de hoy les quiero contar una historia. Recientemente me contactó una persona que me preguntaba cómo tomar un punto de referencia para decidir cuánta plata pedir en un nuevo trabajo como developer. Hablar sobre este tema y abrir la conversación acerca del mismo es algo que he querido hacer desde hace ya tiempo y hoy me pareció un buen día para hacerlo. He de mencionar, que no soy LA experta en el tema, pero quisiera compartirles mis experiencias personales y algunos datos interesantes que me ayudaron en ese proceso de descubrimiento.

A lo largo de mi carrera como developer me ha tocado negociar salarios 4 veces…y no en todas esas ocasiones lo hice muy bien. ¿El mayor problema? No saber cuánto valía en el mercado.

Y es que en nuestra área, los salarios son sujetos a un sinfín de factores difíciles de medir objetivamente como: nivel de experiencia (junior, senior), área de experiencia (frontend, backend), lenguaje a utilizar (C++, Javascript, Python, Ruby, etc) e incluso localización geográfica (en USA, en Europa, en América Latina, en la capital o en provincia). Este último siendo de los factores más controversiales ya que… sin importar si el código fue escrito aquí y/o en China ¿por qué debería venderlo más caro/barato dependiendo de la ubicación en donde lo escribí si el código es el mismo?

La primera vez que me aceptaron en un empleo como frontend en México, no tenía la menor idea de cuánto exigir y terminé diciendo una cifra que una amiga recién graduada de Ciencias Políticas me había dicho que ella había pedido. Así es, estaba perdidísima. Nadie me enseñó en la universidad que uno tenía que investigar y conocer su valor en el mercado de acuerdo a su área de experiencia. La felicidad de haber finalmente conseguido mi primer trabajo me nubló el sentido común.

En la siguiente oportunidad, me fuí un poco más lejos, estaba siendo aceptada para un trabajo en Francia. Estaba tan emocionada que ni siquiera se me ocurrió negociar pues no quería echar a perder la oportunidad (¿a cuántos no nos ha pasado?). Me ofrecieron el salario mínimo francés (que era más del triple de lo que ganaba en ese entonces en México) y yo sentí que me había ganado la lotería.

Sin embargo, esos primeros meses en Francia para mí fueron caóticos pues apenas me alcanzaba para sobrellevar el nivel de vida parisino. Ni si quiera se me ocurrió investigar el costo de vida de la ciudad con anterioridad…

Habiendo adquirido más experiencia y conocimiento, cambié de trabajo para irme con una reconocida empresa de tecnología francesa, esto con el fin de aumentar mi salario y seguir poniendo en práctica mis competencias. Quise verme más inteligente y por primera vez investigué un poco (énfasis en el poco) acerca del mercado. Mi salario aumentó significativamente comparado con lo que ganaba en mi segunda empresa pero aún así no fue lo máximo que pude haber conseguido si hubiera conocido con certeza mi valor (y de esto me enteré charlando sobre salarios con un compañero de mi equipo que no tenía complejos de hacerlo).

Alguna vez escuché por ahí el siguiente dicho:

“Tú primer trabajo es tú primer trabajo (en el que terminas porque no hay de otra), tu segundo trabajo es donde aprendes y tu tercer trabajo es donde comienzas a hacer dinero.”

En mi caso, fue totalmente cierto. A partir del tercer trabajo, reuní las agallas suficientes para negociar y exigir lo que creía justo para mí.

Después de varios meses de estar trabajando en Francia decidí buscarme un trabajo remoto que me permitiera viajar y estar más cerca de mi familia en México. Una de las maravillas de trabajar en el área de tecnología es que nos permite laborar en muchas distintas modalidades ya sea para empresas locales, empresas extranjeras, como freelancer, o incluso de manera remota. Sin embargo, estas modalidades generan algunas preguntas como: ¿Cuánto vale mi trabajo en el extranjero en comparación con mi país de orígen? ¿Cómo puedo exigir un salario justo? ¿Qué criterios debería tomar en cuenta?

La realidad es que el tema de los salarios es un tema todavía tabú en nuestra área del cual no a muchos les gusta hablar. Hablar sobre los salarios y llegar a un acuerdo en el que tanto tú como tu empresa, se sientan valorados correctamente no es solamente saludable, sino necesario.

No obstante, agregar la modalidad remota a la ecuación, vuelve las cosas más complicadas. En una empresa remota donde los empleados se encuentran en todas partes del mundo… ¿qué criterios debería considerar para exigir un salario justo para mí? ¿qué puntos tomar como referencia?

Todos soñamos con tener un salario digno de Silicon Valley y vivir en *inserte país con bajo costo de vida* como reyes y reinas. Honestamente, son pocas las empresas de tecnología que tienen una política igualitaria de salario para todos sus empleados sin importar su lugar de residencia (la única que se me viene en mente es Duck Duck Go). En teoría, se entiende el porqué una empresa se rehusaría a pagarle a todos sus empleados como si estuvieran en California, simplemente no es sustentable. Entonces, queda la pregunta: ¿cómo llegar a un acuerdo salarial en el que ambos partidos se sientan satisfechos?

Para poder responder esta pregunta, realicé varias investigaciones y a continuación les comparto lo que he descubrí en el proceso…

A principios del 2018, el sitio SysArmy, realizó una encuesta en línea sobre los salarios de desarrolladores en diferentes países de América Latina. La encuesta es algo informal e incluye desarrolladores de todos los niveles desde juniors hasta seniors y de todas las áreas: frontends, backends, fullstacks, devops, etc. A pesar de ser algo informal sigue siendo un interesante punto de referencia. Les presento un resumen de los resultados, los completos los pueden encontrar aquí.

Tabla 1. Promedio de salarios bruto mensual en diferentes países de América Latina

Repito, la encuesta es informal y estos datos nos sirven sólo para darnos una idea de la realidad salarial en distintos países de América Latina. De igual manera, no todos los salarios están sujetos a trabajos remotos, lo cual es otro factor a considerar, pero aún así la tabla anterior permite posicionarnos en la realidad actual. En el caso de Brasil, el dato fue obtenido del siguiente enlace.

Imagen 1. Salarios para frontends en Barcelona y París

La imagen anterior la recibí recientemente de una compañía de reclutamiento europea y es un punto de comparación interesante. Los salarios para un frontend en Barcelona/París comienzan desde alrededor de 3,400 USD (bruto) al mes, más del doble del promedio de los salarios de los países latinos. Aún cuando los costos de vida sean muy diferentes, la brecha salarial entre América Latina y el resto del mundo es grandísima. ¿Y sí además de eso agregamos el factor remoto?

Imagen 2. Importancia de compensaciones/beneficios por posición geográfica

Curiosamente, resulta que de acuerdo a la encuesta anual de Stack Overflow, en países latinos como México y Brasil, los desarrolladores le dan un valor más importante a la cantidad de salario por obtener que a los beneficios ofrecidos por el trabajo (del estilo, cantidad de días de vacaciones, seguro médico, equipo electrónico, bonus anual, etc) e irónicamente dichos países son de los peores pagados…

La gran demanda de desarrolladores ha comenzado a obligar a las empresas de todas partes del mundo a buscar talento fuera de su propio país. ¿Cómo lograr que tanto el desarrollador que vive en París como el que vive en la Ciudad de México o en Bogotá o en Buenos Aires se sientan correctamente valorados?

Algunas compañías como Buffer y Stack Overflow están comenzado a lanzar iniciativas de transparencia de salarios. Ambas compañías cuentan actualmente con calculadoras de salarios que permiten a cualquier persona interesada en trabajar con ellos saber desde un principio la cantidad a la que pueden aspirar encuentre donde se encuentre. Buffer en particular, maneja una ecuación bastante interesante:

Salario = Tipo de trabajo x Antigüedad x Experiencia + Ubicación 
(
+ $10K Equidad)

Dicha ecuación busca ofrecer un salario correcto de acuerdo al tipo de trabajo hecho por el empleado (engineering, marketing, leadership, data, etc), su antigüedad en la empresa, sus años de experiencia (junior, senior, lead) y su ubicación geográfica. Imposible decir que dicha ecuación es la fórmula mágica para tener a todo el mundo contento, pero es un paso adelante hacia la transparencia del proceso de negociación de salarios. Si algo más se le debería aplaudir a Buffer es el Google Spreadsheet público donde tienen un listado de los salarios de todos sus empleados.

La única manera de conocer nuestro valor salarial, es al compararlo con el valor de individuales semejantes a nosotros. Una política de transparencia de salarios permite a todos los actuales y futuros empleados conocer su valor en dicha empresa y exigir lo correcto para ellos. Al mantener estos datos ocultos, los únicos que perdemos somos nosotros pues jamás tendremos una idea de la barra salarial que la empresa ha puesto sobre nuestros puestos, como diría Karen Serfaty en su artículo Sobre por qué quiero abrir los números de mi empresa dicha información nos da un poder que antes no teníamos, el poder de negociar.

Konstantin Hasse, cofundador y CTO de Travis CI, tiene una charla brillante sobre cómo reemplazaron las negociaciones de salario por una aplicación desarrollada en Sinatra. Algunos de los puntos interesantes de la charla, es el concepto de eliminar por completo el proceso de negociación, pues negociar significa también tener habilidades sociales y de comunicación que no todos tenemos y que no deberían ser contundentes en la contratación de una persona (vaya, salvo que la persona esté postulando para ser vendedor 😅).

En palabras de Hasse:

“Las habilidades de negociación de una persona no reflejan el valor real de dicha persona para la compañía y dichas habilidades tampoco reflejan las necesidades financieras de la misma. ”

Lamentablemente, la realidad es que, hoy por hoy, es necesario trabajar en nuestras habilidades de negociación. Es importante informarnos antes de postular para un empleo. Es parte de nuestra tarea. Sitios como Glassdoor son un buen marco de referencia para comenzar a buscar lo que vale un developer para una empresa. El sitio de empleos de Stack Overflow también incluye un filtro por salarios que resulta muy útil para tener una idea de lo que otras empresas están ofreciendo por posiciones similares. Otro ejemplo es Teleport que tiene un listado de ciudades y ofrece información sobre costos de vida y salarios por ciudad.

En mi caso, en mi búsqueda por un trabajo remoto, apliqué también para Travis CI. Recibí un correo con una rango claro de salario al cual podía aspirar de acuerdo al nivel de experiencia que había mencionado en mi CV y la ubicación en la cual estaba. Originalmente había puesto que trabajaría desde París, pero al decidir irme de Francia, reenvié un correo al reclutador pidiéndole si me podía actualizar la cifra de acuerdo a la suposición que trabajaría desde México. No continué el proceso de reclutamiento con ellos pues dejé de estar interesada, pero retuve como referencia la cifra que ellos me dieron cuando negocié la propuesta de trabajo en la que estaba interesada.

Como dato curioso, les platico que también apliqué para DuckDuckGo y ofrecían un salario americano muy competitivo para todos sus empleados sin importar su ubicación. Obviamente me soñé obteniendo el puesto y viviendo en una mansión en el caribe mexicano (evidentemente estoy exagerando, pero ustedes me entienden). Fuera de broma, mi experiencia en general ha sido que los latinos trabajando en remoto para empresas extranjeras no ganan lo mismo que un salario competitivo americano u europeo, pero el salario que tienen es sumamente más alto que lo que jamás ganarían en una empresa local en su país. El reto es encontrar ese justo medio.

Por cierto, regla de oro en la negociación de salarios… jamás revelar una cifra tentativa antes que la empresa. Hay que permitir que la empresa muestre sus cartas primero. Puede ser que te sorprenda saber que la empresa tiene más presupuesto para tu puesto que el que tú pensabas. A partir de ahí, eres tú el que tiene el control, ya sea para decidir que lo que te proponen no va de acuerdo a tus expectativas o para seguir adelante con el proceso, negociar y quizá terminar con un salario mejor del que esperabas.

En fin, las técnicas de negociación son tema para otro artículo. Finalmente la única respuesta que puedo dar a la pregunta ¿cuánto vale un developer en América Latina? es: “No lo sé.” A estas alturas, espero comprendan que el punto de este artículo es que así como dedicamos horas de esfuerzo y dedicación a nuestro código, también es importante hacer un poco de investigación a la hora de exigir un salario. Cada país tiene una situación distinta, cada uno de nosotros tiene años de experiencia distinto y especialidades distintas pero lo más importante es estar consciente de todos estos factores y hacer nuestra tarea. Al final de cuentas, si nosotros mismos no conocemos nuestro valor, ¿entonces, quién?

TL;DR

  • Acá los resultados de la encuesta hecha por el sitio SysArmy con datos interesantes de los salarios de diferentes desarrolladores en América Latina (recientemente sacaron la versión 2.0)
  • Empresas como Buffer y Stack Overflow tienen calculadoras de salarios que son útiles para tratar de formar un marco de referencia sobre cuánto exigir a la hora de negociar
  • Otros sitios como Glassdoor y el sitio de empleos de Stack Overflow que permite filtrar opciones por salario ayudan a conocer nuestro valor en diferentes empresas
  • La moraleja es que la información es poder; es un error llegar al proceso de negociación de salarios sin una idea clara de lo que queremos

+ Recursos

PD. Muchas gracias a las personas que están contribuyendo con más recursos acerca del tema. Iré actualizando la lista conforme vaya recibiendo más información.