Incomodemos al mundo

Hay comentarios que nos incomodan porque cuestionan el orden establecido.

Muchas veces me han dicho: "Ay Keren, qué pereza con usted. No se puede hablar ni bromear". Y que me lo digan no me enoja. Me lo han dicho amigos, conocidos, familiares. Y cada vez que me lo dicen es porque los incomodé con un comentario. Los molesté. Les interrumpí un chiste, idea o comentario.

Porque escuché que hablaban haciendo comentarios o chistes sexistas, fomentando estereotipos de género o ideas discriminatorias. Y decidí visibilizarlo.

Y no es que tengo algo contra la persona a la que se lo señalo. Simplemente creo con firmeza en que visibilizar hasta lo más pequeño, ayuda a generar cambio. Sobretodo porque entiendo que en muchos casos estos comentarios no se dicen completamente a propósito, si no porque la sociedad nos ha mostrado que es normal. Yo aún lucho día a día conmigo misma. No siempre puedo lograrlo, pero me lo señalo a mi misma. Y soy feliz de que me lo señalen también.

Y lo hago, porque he aprendido esto de personas maravillosas. Más de una vez me incomodaron y me molestaron con respuestas a mis comentarios. Pero fue luego de varias veces que entendí que no me querían molestar. Querían visibilizar. Y lograron que yo comprendiera la importancia detrás de que eso que me enseñaban. Poco a poco fui modificando mi manera de expresarme para bien.

Porque conviví suficiente tiempo con una persona que hacía bromas con estos tipos de comentarios. Me reí de esos chistes, los consideraba graciosos. Pero no hasta después entendí que riéndome de ellos y no ver lo mal que estaban, los normalizaba.

Entonces seguiré incomodando. Porque con una persona que entienda el problema detrás y empiece a cambiar, será ganancia. Así que incomodemos. Si las personas que me incomodaron a mi en su momento, no lo hubieran hecho, continuaría normalizando. Y hacerlo, bloquea el cambio.