El placer de viajar que han perdido en Poniente

Kriogenia
Kriogenia
Aug 28, 2017 · 3 min read

Dejé de seguir la serie de Juego de Tronos por la quinta temporada, cuando adelantaban a los libros en algunas tramas, pues quería seguir la historia por las novelas. Pero Vientos de Invierno no va salir nunca a este paso y los espectadores de la serie y medios de comunicación tienen ciertas incapacidades para no pregonar todo lo que sucede sin pensarlo… Así que me he pillado un mes de HBO y me he puesto al día a tiempo de acabar la temporada. Si no has completado la séptima temporada, para aquí.

He visto las dos temporadas que dejan atrás a los libros del tirón una tras otra y esto solo ha acentuado la sensación de aceleración desmedida que tienen estas dos temporadas. La crítica más popular a la temporada que acabamos de ver finalizar ya la sabéis todos: el festival de elipsis y viajes instantáneos.

Pero este post no va tanto acerca de lo errónea de las mismas o de la velocidad a la que un cuervo o un dragón pueden cruzarse todo el Norte y el Valle completos, no, solo quiero echar la mirada a lo que se ha perdido a cambio de hacer avanzar todo más rápido.

Donde han quedado los viajes

Canción de hielo y fuego es paciente, el bueno de George nunca tuvo prisa por acelerar nada, Martin iba tan pausado que dos libros suceden simultáneamente (y uno de ellos es de más de mil páginas), en pos de que ningún desarrollo cojee. Y mientras Martin alternaba puntos de vista a lo largo y ancho de los siete reinos y de las ciudades libres no había tiempo a las elipsis, porque a la vez que Danny lidia con los problemas en Meereen, Tyrion está saliendo de Volantis en su dirección así que cuando le llega su turno pues le vemos realizar ese viaje por Essos que siempre quiso hacer.

Mi parte favorita de toda la saga creo que siempre fue el viaje de Sandor Clegane (aka The Hound o El Perro) llevando a Arya Stark al Nido de Águilas donde reside su tía Lysa Arryn. Y es un viaje que contemplamos completo desde que Sandor la captura hasta que se separan, no vemos la salida y la llegada como ha sido la tónica habitual últimamente en la serie.

En ese viaje dos personajes completamente dispares y enemigos interactúan, charla y debaten. Se cruzan con gente o problemas con los que lidian de formas distintas, incluso aliándose. Se forma entre los dos una dinámica maravillosa aunque ella lo tenga en su lista y él solo busque una recompensa. Y todo se fragua en su road trip particular.

Y no es el único: el viaje a Desembarco del Rey que abre la saga, toda la etapa de Daenerys con el khalasar de Drogo, los viajes varios de Tyrion, las idas y venidas del Stannis y Davos y como no olvidar la misión de Brienne devolviendo a Jaime. Todos son viajes que vemos, que seguimos y en los que suceden cosas importantes. Pero son viajes que ya no existen en la serie, ahora saltamos de Invernalia a Rocadragón, de Pyke a Mereen, de Desembarco del Rey a Altojardín sin ver nada.

Si las elipsis son uno de los grandes problemas del fandom con la última temporada, la otra es la relación de Jon y Daenerys, su poco desarrollo o química; no es que a mí me importe mucho, pero tiene sentido cuando todas sus interacciones se limitan a conversaciones clave para el avance de la trama y que tiene que ver con el mundo más que con ellos, no hay pausas, no hay viajes. No hay un viaje que una el hielo y el fuego como los hubo para que Arya acabase ayudando a Sandor o para que Jaime se abriese completamente a Brienne. Y joder como los echo de menos.

)

Un día me dio por empezar escribir y aquí sigo, cuando me da pues un nuevo texto de anime, videojuegos o lo que sea, lo que se me ocurra vamos.

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