La última vez.

La última vez que estuvimos juntos, me decías que siguiera adelante y no mirara hacia atrás.

Me llevabas a un lugar donde todo era diferente, donde me llenaría de alegría y seguiría mi camino.

Me decías lo mucho que me querías y lo importante que era yo en tu vida.

Esa última vez, también hablamos de los amores del pasado, las vivencias que te hacen experimentar; las cosas que hicimos por ellos.

La locura de tu «yo» más joven y como habías aprendido a dejarlo ir con el tiempo. Me dijiste que hiciera lo que creía mejor (para mí) y que, de nuevo, no volviera a ese pasado que me podía lastimar.

Esa última vez, en una noche fría y desolada, con unas calles completamente solitarias; veníamos de un concierto donde una frase decía:

«Son vitales los encuentros, cuando nada es lo que habita»

Y ese día, supe, que tanto tú como yo, seríamos amigos para toda la vida.

Ps: te quiero y te extraño, buena amiga.