Un cien por ciento.

¿Alguna vez has pensado en lo mucho que das cuando de amor se trata?

Seguramente lo has hecho y te has preguntado cómo aprender a lidiar con eso, porque no sabes si eso está bien o está mal; no lo sabes porque muchas veces sientes que estás lleno de sentimientos y eso lo conviertes en intensidad.

La intensidad no está mal, mientras sepas controlarla, o mejor dicho, sobrellevarla.

Sólo debes aprender a saber quién la merece y quien no, a cuantos puedes entregarle parte de tu amor y a cuantos no.

Solo debes aprender a manejarla a tu favor, esparcirla a quien sientas que lo necesite, tomarla y atesorarla porque eso forma parte de ti mismo.

Solo debes aprender que no siempre recibirás retribución, que no todos sabrán manejarlo o apreciarlo.

Solo debes aprender, que ese 100 por ciento forma parte de tu ser y que, a pesar de todo, jamás estará de más.