Entre un forense y un muerto

Forense:
Amigo, no debiste suicidarte. Mujeres hay muchas. Tu hígado esta podrido, qué tusa. La ansiedad de saber de ella te dejó sin uñas. Terminaste con los pies amoratados de tanto esperar y tus ojos aún lloran.
Pero tu corazón…

Muerto:
Ese esta perfecto, doctor. Sigue intacto para ella.

Colombia, 2016