5 puntos clave en una sala de escape

Desde que abrió Mad Mansion en Bilbao hace casi 5 años, haber ido a una veintena de salas de escape. Nunca he diseñado ninguna sala de escape, aunque sí que he ayudado en algunos testeos e incluso he llegado a diseñar algún puzzle.

Sin embargo, mi experiencia en el diseño de videojuegos me ha permitido ver mucho en común con las escape rooms.

He recopilado algunos puntos clave que considero que toda sala de escape debería tener en cuenta.

1 - El ritmo

Esto es quizá lo más básico y lo que la mayoría de veces se falla. Una sala de escape tiene que tener un buen ritmo, que mantenga una cantidad de puzzles adecuada en cada momento y de forma fluída.

Al comenzar, una sala de escape debería tener unos pocos puzzles a resolver hasta poder acceder al siguiente espacio. Algunas salas incluso separan a l@s jugador@s desde el inicio (esposando, metiendo en jaulas…), obligándoles a cooperar desde el minuto uno y dando la oportunidad por igual. No cometas el error de inundar de puzzles, objetos y códigos la primera habitación. Sólo conseguirás frustrar a l@s jugador@s y hacer que comiencen con mal pie. No hay nada peor que atascarse en un tutorial.

A medida que se van abriendo los nuevos espacios, aparecen rompecabezas más intrincados. Si una sala tiene una dificultad alta, una buena puede ser limitar todos los puzles y sus correspondientes pistas a un mismo espacio. Sin embargo, otras prefieren retar a los jugadores a tener que volver sobre sus pasos y acudir de nuevo a una zona ya visitada para completar un puzle. Pasar por todas las habitaciones también puede ser una gran forma de terminar una escape room.

Lo importante es establecer un ritmo y cuidarlo.

2 - La coherencia

Otro factor importante que siempre debe mantener una sala es la coherencia. En su ambientación, una sala debe ser coherente y desarrollar de forma adecuada la temática e historia que plantea. Los objetos que se usan y los que están en el entorno, deben casar perfectamente con el espacio que se intenta recrear. Colocar armarios en una escape room que simula una jungla, usar candados numéricos en el antiguo egipto, un sistema para controlar el tiempo mal integrado… este tipo de cosas restan inmersión.

También algunas veces hay una a falta de elementos narrativos en las habitaciones. La historia debe avanzar y también las salas deben estar plagadas de detalles relacionados, ya sean parte del juego o no.

Por otra parte, es vital que los puzzles sean también coherentes y respeten un mismo lenguaje. Si dos puzzles se resuelven con candados no pueden tener el mismo número de dígitos. Juega con los colores, con las formas, letras, símbolos… Al encontrar una pista, debería ser fácilmente reconocible el puzle al que pertenece, y ésto no quiere decir que el puzle vaya a ser fácil.

Por último, nunca coloques pistas o permitas las asunciones falsas. Generan una sensación horrible de “timar” a l@s jugador@s. En tu escape room todo el mundo tiene que salir con la sensación de sentirse inteligente, no con la sensación de que tu te hayas hecho el listo.

3 - Un buen máster de sala

Podrás tener la mejor sala del mundo, pero todo ello se puede ir al garete sin un máster de sala que garantice la buena experiencia de juego. El perfecto anfitrión o anfitriona que abra la puerta al “game world” y que haga de guía para cuidar la experiencia de juego.

Un máster de sala debe disfrutar con la gente, observando, dejando a l@s jugador@s avanzar y ayudando únicamente en los momentos cruciales. Al terminar, ésta persona debe agradecer, dar la enhorabuena y pedir feedback.

Por supuesto, el feedback debe ser escuchado, nunca rebatido. Se puede explicar tu opinión y justificar lo realizado sin necesidad de rechazar una opinión. Comentar otras salas similares y dar algo de conversación mientras las personas van saliendo poco a poco de su estado de nerviosismo e inmersión. Yo he vuelto a segundas partes de salas de escape “normalitas” sólamente por el buen trato que me han dado.

4 - Un elemento memorable

Semanas después de hacer una sala de escape, dejas de acordarte de muchos detalles, pero siempre queda en tu memoria algo especial y único que hiciste cuando estabas dentro. Puede ser un puzzle, una dinámica, un final o un detalle concreto, pero siempre una buena sala de escape tiene que tener un elemento diferenciador.

No sirve de nada tener una buena ambientación o un ritmo estupendo si ya has visto todos los elementos anteriormente en otras salas. Cuando hacemos una sala y otra persona nos pregunta, siempre hay algunos detalles que omitimos para decir “no te voy a contar nada, ya lo descubrirás”. Ese factor sorpresa y especial debe estar presente en toda sala.

5 - El abuso de candados

Por último, y lo más importante. ¡Basta de tantos candados! He llegado a encontrarme hasta una decena de candados en la misma sala de escape. Bravo por esas salas que intentan no abusar de candados para cerrar puertas y limitar espacios. Es una solución barata y que permite plantear puzzles por números, símbolos o colores, pero no puede ser tu única forma de comunicarte con l@s jugador@s.

Estos puntos son los más importantes para mí. Me encantaría saber otros aspectos importantes desde el punto de vista del diseño.

Si alguien tiene curiosidad en saber las salas que he hecho y recomendaciones, puede pasarse por mi perfil de TripAdvisor.