De límites y otras historias de terror.

Me dijeron ‘que no quede en ti’. Y eso hago, intento que día a día, algo bueno salga de mi lado, algún apoyo, algunas palabras para hacer sentir mejor, consejos ideas… hasta un abrazo.

Ayer no estuviste, pero no quedó en mí ¿cómo se supone que debo de sentirme?¿cómo no reaccionar ante el inminente desajuste y poco equilibrio en el que nos encontramos?

También me han dicho que a veces debo de poner límites, ver por mí, ser egoísta. Pero no entiendo cómo, si quiero que esto funcione habrá que hacer sacrificios, habrá que entregarse para que valga la pena… aunque duela el madrazo, alguien lo tiene que hacer ¿o no?

… que no quede en mí. Resuena fuerte y claro.

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