Mis libros favoritos del 2016

Puede que este sea el año en que más libros he leído de mi vida. Era uno de los propósitos de 2016 y lo termino satisfecha porque lo he cumplido. Según mi contador de Goodreads han sido 38, pero aquí he querido contaros qué me inspiraron estos libros, qué aprendí de ellos o por qué me han gustado tanto. El numerarlos no tiene que ver con que me gusten más o menos, siguen un orden aleatorio y si están en la lista es porque para mí, ha valido la pena leerlos.

Espero que os dé alguna idea de qué leer el próximo año y a ver si compartimos alguno. :3

1. Un libro que me hizo pensar en la suerte que tengo de estar viva.

El hombre cadáver, de Hideshi Hino. Editar por La Cúpula.

Este cómic o novela gráfica es una delicia. Es muy corto y se lee en media horita, pero su profundida y sus reflexiones me atraparon. El autor se inspiró en sus propias vivencias para escribirlo y habla de la enfermedad, del paso del tiempo, de los seres queridos, de cómo hay que aprovechar cada momento que estamos en este mundo. En definitiva, una joya.

2. Un libro con el que trasnoché porque no podía dejar de leer.

Tenemos que hablar de Kevin, de Lionel Shriver. Editado por Anagrama Editores.

Esta ha sido la mejor novela que he leído este año. Me enganchó desde la primera página y llegó a mí en un momento en que necesitaba alejarme de mi propia vida.

La narradora es Eva, una mujer que ha criado a un hijo que ha resultado ser un asesino de un instituto de Estados Unidos y ya partiendo de esa base. que es de por sí una bomba, no hace más que mejorar.

Me asombró la profundidad de los personajes, la sinceridad de Eva a la hora de contar su terrible historia, la estructura de la narración, absolutamente todo. Es un libro duro pero lo he recomendado alguna vez y las opiniones eran bastante parecidas a mias. :)

3. Un libro sobre con el que me emocioné.

Voces de Chernóbil, de Svetlana Aleksievich. Editado por Debolsillo.

Svetlana Aleksievich no se merecía el premio Nobel, se merece un planeta con su nombre. Leerla fue una experiencia única. La autora pasó años recopilando testimonios de personas que vivieron el desastre de la central nuclear de Chernóbil y los plasmó en este libro de una manera que solo ella es capaz. La sensibilidad, la prosa magnífica que hacen de una desgracia una experiencia de otro mundo. Su prosa es durísima y uno debe esperar el momento adecuado para leerla, pero sin duda, en 2017, me acercaré otra vez a esta autora. Es brutal, un imprescidible.

4. El único libro con el que me he reído a carcajadas.

Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York, de Gail Parent. Editado por Libros del Asteroide.

Leer a Sheila Levine es como estar viendo una serie. Me recordó muchísimo a Girls, a Sexo en Nueva York. No es por nada, ya que su autora fue guionista de las Chicas Gilmore. Nunca jamás un libro había conseguido que me riese muy alto, es algo muy difícil de conseguir y con él disfruté muchísimo, me alegró el verano.

5. Un libro con el que entendí lo difícil que es desprenderse de la educación que uno ha recibido.

Lamentaciones de un prepucio, de Shalom Auslander. Editado por Blackie Books.

Shalom Auslander pertenece a una familia judía hasta las trancas, pero desde bien pequeño reniega de la religión y de las normas. Me encantó este libro, cómo Auslander se dirige a ese ser superior del que reniega, cómo satiriza su drama personal y cómo me acercó a la tradición judía.

6. Un libro que me provocó repulsión y admiración a partes iguales.

Lolita, de Vladimir Nabokov. Editado por Anagrama.

Leer Lolita este año era para mí un hito personal. Me lo habían recomendado muchas veces y no me extraña. Es uno de los mejores libros que he leído a muchos niveles. La construcción de los personajes es magnífica y Nabokov me hizo vivir a través de Humbert y Lolita como casi ningún escritor ha conseguido. Me he enamorado de su forma de escribir y el 2017 quiero que sea el año Nabokov.

7. Un libro que no sé por qué, siempre recordaré.

El librero, de Roald Dahl. Editado por Nórdica Libros.

No sé por qué, tengo mucho cariño a este relato. No es que sea nada del otro mundo, pero para mí es como haber leído un cuento que perdurará en mi memoria siendo ya mayor. Me parece que Dahl cuenta esta historia con un cariño increíble, y no os mentiré, la preciosa edición a cargo de Nórdica Libros, ilustrada por Federico Delicado, tiene algo que ver.