La culpa es tuya, cariño

Este blog no nace para ser uno más. Ha llegado la hora de dar un paso al frente e ir a la fuente del cambio. Es tiempo de romper con la fea e inservible costumbre de protestar cuando nadie o sólo los nuestros nos ven: en casa, en la barra del bar, en la oficina, a la salida de la escuela, en la cola del super o del registro…

¡Basta ya de practicar el baldío deporte nacional de criticar! ¿No nos hemos desahogado ya lo suficiente? Ahora la pregunta es ¿qué vas a hacer tú para cambiar tu comunidad, tu barrio, tu ciudad, tu país, el mundo entero…?

Este blog no nace para ser uno más. Esta noche he decidido cambiar yo y comenzar a pensar sobre qué estoy haciendo mal con mis actos cotidianos para que nada cambie, todo siga igual y cada vez sea más estrecho mi margen de maniobra.

Este blog no nace para ser uno más. Aquí encontrarás un punto de partida para reflexionar, pensar y cuestionarte a ti mismo. Obviamente con eso no es suficiente, pero sólo 10 minutos al día de reflexión podrán servirte para después proceder a estudiar la situación, compartir tus ideas, planificar y lanzarte a la acción. Este blog no nace para otra cosa que no sea cambiar el mundo desde las pequeñas cosas hacia las grandes iniciativas.

Y si todo esto te queda enorme, amigo, no sigas leyendo. Puedes seguir culpándoles a ellos. Nosotros desde aquí diremos siempre “la culpa es tuya, cariño”.

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