Odisea laboral

Dejar un trabajo que te gusta para encontrar el que necesitas

Marta Manso
Nov 18 · 13 min read
Photo by atharva_tulsi

TL;DR Dejar un trabajo sin tener otro da miedo, porque no hay nada seguro y no puedes evitar pensar en lo peor. ¿Qué motivos pueden llevar a alguien a ponerse en semejante peligro?

Este primer artículo abarca un viaje largo para elegir con mucho mimo mi siguiente paso profesional en TI y superar el burnout. Habla de cómo me he organizado, incluyendo herramientas para gestionar las entrevistas y cambios en mi vida personal para recuperarme.


Cuando en el networking del Bilbostack’19 amigos y conocidos en imponentes empresas coincidieron en hacerme dos o tres proposiciones para irme a trabajar, mi Síndrome del Impostor se tambaleó un ápice. Quizá… y solo quizá… ¿estaba preparada para dar semejante salto y no me había dado cuenta? Esa simple duda sembró una semilla que empezaría a germinar en las semanas posteriores.

Si mi experiencia puede servir a alguien, bienvenido sea.

1. Destino (Objetivo)

Mi objetivo en esta búsqueda de empleo estaba en nivel Legendario, pero no por nada. Tengo 34 años, he descubierto el mundo del product management y cómo me apasiona y satisface a los 32. Dejadme que os diga esto: dar un giro a tu carrera ni es fácil ni es gratis. Siento que los que han empezado antes me llevan muchísima ventaja, y por eso he pasado los dos últimos años dejándome los restos en el trabajo, estudiando y practicando en mi tiempo libre, y aplicando todo lo posible de vuelta al trabajo. Me habré gastado cerca de 5 000 € de mi bolsillo en formación y asistencia a eventos donde dialogar sobre ello y aprender de otros/as. Y me duele admitir que he invertido más tiempo del habitual jugando a videojuegos porque de tan enchufada estaba tan cansada que no daba para mucho más.

Así que mi objetivo ahora era elegir con precisión cirujana mi siguiente paso, un paso que me permitiera ser notablemente mejor product manager en un par de años gracias a proveerme del mejor contexto posible. Y para mí, ese contexto era el siguiente: Una empresa de producto donde las cosas ya se hagan bien a nivel organizacional para poder centrarme en disfrutar de ello y hacer bien mi trabajo, donde aprender y experimentar esté bien visto, donde haya personas que sepan más que yo y donde mi equipo pueda y quiera participar en las decisiones. ¡Ah! Y que me paguen bien. Casi nada.

¿Y cómo asegurarse de que el sitio cumple con todos esos requisitos? Eso era lo difícil… pero conseguí encontrar la manera.

2. Planificación

Estas son las cosas que hice en forma de “por si acaso”, sin decidir aún si iba realmente a cambiar de trabajo…

  • Seguir Manfred Daily (es como buscar piso en una nueva ciudad, necesitas unas cuantas semanas de ver ofertas hasta que ganas una sensación de mercado, sueldos, y qué se demanda/oferta)
  • Poner al día el CV y LinkedIn
  • En mi caso apuntarme a Manfred también, con su consiguiente CV

Aquellas cosas que hice un poco más adelante, ya convencida del cambio:

  • Suscripción a diferentes webs y notificaciones de ofertas (LinkedIn, Glassdoor, Angel.co…)
  • Planificar y hacerse a la idea: ¿Tengo colchón de dinero? ¿Me siento mentalmente preparada sabiendo que puede ser un proceso largo? (Porque en mi caso había decidido irme de la empresa quedándome sin recurrencia de ingresos)
  • Dejar bien mi empresa (momento, formas, plan conjunto de off-boarding)
  • Anunciar mi disponibilidad a mi red (esta es la mejor ventaja que me brindó el dejar mi trabajo, la respuesta fue bárbara y me dispensó gestión de oportunidades para dos meses, GRACIAS ❤️)

3. Preparación

Básicamente reflexionar sobre qué valoras, y cuáles son tus trade-offs. No solo es importante hacer la reflexión, si no tener la lista siempre a mano, porque la memoria es muy traicionera cuando en un momento dado la emoción nos ciega.

Restricciones implícitas

Son restricciones que me ha costado hacer conscientes, porque las aplicaba de forma bastante automatizada directamente en la criba de oportunidades:

  • En España (y las oportunidades en Madrid, Barcelona, Valencia también tenían prioridad respecto a otras ciudades)
  • Empresa de producto ⭐ (¿se puede hacer producto en consultoras? Sí, pero no es el mejor contexto)
  • No remote (en general la mayoría de empresas no dan la opción a los roles de producto, pero personalmente prefería mudarme y seguir yendo a una oficina, aunque agradezco la flexibilidad)
  • Product Manager, no Product Owner (idealmente un PO debería ser simplemente el PM en un equipo Scrum, pero en la realidad suele implicar menos responsabilidades)
  • Si iba a dejar mi tierra por una gran ciudad, con todo lo que eso supone, sabía cuál era mi sueldo mínimo para sentirme cómoda, y encima parecía no ser una locura. Había preguntado a mi antigua jefa cuánto creía ella que yo valía, tuve la suerte de que me apreciaban mucho y que tenía conocimiento de sueldos a nivel nacional. Su opinión me dio confianza, luego se trataba de validar si era posible contra el mercado. Y también según la ciudad esa cifra a veces se ajusta, en Valencia por ejemplo podría no ser realista ni necesario (si lo que te importa es el margen para vivir) y en Barcelona te puede resultar justo con el alto precio del alquiler sumado a tu previsión de gastos/ahorro. Si vas sola o acompañado, si quieres vivir en ciudad o en pueblo, todo afecta, y desde mi punto de vista hay que ser valiente, hacer cálculos, decidir y no dejar que decida el mercado por ti. O al menos intentarlo durante un tiempo.

Requisitos innegociables

Ésta era la lista que llevaba siempre presente a las entrevistas y por la que juzgaba a las empresas.

✔ Empresa con mindset Lean/Agile/XP ⭐ (aunque esté un poco manida me gusta decir “mindset” porque implica mentalidad y actitud, y “empresa” implica desde arriba, no sólo los equipos). Este requisito es el que me hizo apuntar más a startups que a corporates (que por supuesto las hay así, pero me apetecía seguir en un ambiente ágil con no demasiada burocracia, donde poder sentir claramente el impacto que provoco)

✔ Equipo autoorganizado maduro ⭐ (o con los líderes técnicos y herramientas necesarias para llegar a serlo)

✘ No equipo full-remote (deriva de una circunstancia totalmente personal: “no me voy a cambiar de ciudad para estar sola en la oficina”)

✘ No clientes poderosos que dictan el roadmap

✔ Autonomía y responsabilidad para hacer mi trabajo (no ser una toma-requisitos de stakeholders, guiarse por objetivos…)

✔ Que haya otros PMs con los que compartir y aprender ⭐

Bonus (Opcionales)

  • Producto preferiblemente B2C (o cerca del usuario final)
  • Si se habla parte del tiempo en inglés, mejor (para practicar con asiduidad)

⭐ Hay que aprender de las malas experiencias. Es inteligente recordar que no siempre la solución va a ser volcarnos al lado contrario, pero es humano intentarlo.

4. Ejecución

«Buscar trabajo es un trabajo» dicen, y es la primera vez que lo he sentido así. Muchas mañanas me las pasaba repasando webs de empleo, o cuando me acordaba de una empresa interesante revisaba su web porque a veces las ofertas solo están ahí. Media semana se me iba en eso y en investigar y preparar cover letters cuando alguna me atraía.

Siendo una situación que vivía por primera vez, creo que hay un par de cosas que no he hecho mal del todo.

Me estaba regalando un descanso

Si juntas a una perfeccionista con una época muy larga de sobrecarga de trabajo para una sola persona, ¿qué ocurre? La extenuación y el burnout. Llegué a mi límite por dos veces. Así que dejar el trabajo también era un regalo para mí misma, para recuperarme.

Me llevó varios meses empezar a sentir una leve mejora, y aunque ya siento que se ha ido gran parte de la carga, percibo que hoy aún sigo curando. Pero creo que conseguí cuidarme, eligiendo hacer cosas para lo que no suelo tener tiempo. Me vino muy bien una combinación de:

  • Formación (cursos online para mis puntos débiles)
  • Mejoras vitales (perder peso acumulado, aprender nuevas recetas…)
  • Tiempo libre (juegos, hobbies, novelas, libros acumulados…)

Afrontar las entrevistas

Podía haber elegido hacer todos los procesos posibles y llegar al máximo número de ofertas como mucha gente hace, pero yo no soy así. Mi energía de introvertida, y más con el quemazón, es limitada, y tan ávida como estaba de encontrar mi trabajo, sabía que con mis aspiraciones la mayoría de empresas iba a descartarlas por algún motivo. Así que utilicé una estrategia de “Mínimo esfuerzo, máximo rendimiento”. Y a día de hoy me alegro muchísimo de haberlo hecho. Si alguno de a los que nunca llegue a pedir entrevista pese a ofrecerme una maravillosa oportunidad está leyendo esto, espero que ahora lo entienda y gracias de nuevo :)

✦ Conversaciones informales

Esta ha sido mi herramienta clave. Con ella he conseguido descubrir el 80% de la incertidumbre en la primera etapa, y descartar o decidir comenzar un proceso. Siempre que he podido, primero he tenido una conversación informal con alguien de dentro. Empecé a hacerlo con los conocidos, pero hoy en día está tan a la orden del día con los programas de referrals, que incluso a veces me ha surgido hacerlo con desconocidos. Pero aún así el foco estaba en la persona y en si ella quería/podía. El respeto al tiempo ajeno es lo primero.

¿Por qué las aprecio tanto? Personalmente porque me dan toda la sesión para mis preguntas (cuando en las entrevistas igual te dan los 10 minutos del final para que preguntes tú), y además al ser un ambiente relajado no estás nerviosa y por su parte afloran muchas más joyitas.

✦ Buena preparación de las preguntas

Antes de cada reunión me sentaba y preparaba los temas (y sus preguntas) sobre lo que desconocía y me interesaba de la empresa.

Con el tiempo me di cuenta de que iba encontrando el patrón a las preguntas que siempre hacía y los resumí en:

  • Producto/s (misión, visión, descripción general)
  • Organización (empresarial, de equipos, roles…)
  • Cultura (las claves culturales, qué piensan del CEO ⭐, si hay career path, madurez de equipos, ceremonias, remoto, inglés…)
  • PMs (qué se espera de ellos, relación con C-Level, relación con equipos, autonomía, cómo se deciden los roadmaps, si se hace discovery/experimentación…)
  • Empresa (sueldo, beneficios, lo mejor y lo peor, vacantes, pasos del proceso…)

⭐ Como la vida ha querido con sus enseñanzas convertirme en una fiel creyente de la Ley de Conway, esta (para ellos) inesperada e inocente pregunta me ha dicho más de las disfuncionalidades de la empresa que ninguna otra pregunta.

✦ Un buen registro de las entrevistas

Con el bombardeo de información pronto empecé a detectar que no era capaz de recordar si la que me habían dicho que hacían X de tal manera era la de fulanita o la de menganito. Suerte que tenía un buen sistema de registro de las entrevistas.

A mí me encanta escribir. Luego no releo mucho, pero me ayuda a interiorizar. En este caso el método no iba a ser efectivo ni tampoco recomendable, ya que escribir mucho iba a evitar que pudiera mirar a los ojos a la otra persona durante el máximo tiempo posible, como creo aconsejable.

¿Y entonces qué hice? Pues robar una idea a mi numen Ziraco y usar mind maps. Me preparaba los círculos centrales con la empresa/persona y los temas por los que quería preguntar, e iba abriendo mapa con pequeñas anotaciones de las respuestas.

Diagrama de mapa mental

Estos resúmenes “one page” me han permitido comparar y refrescar entrevistas muchos meses después de haberlas tenido.

Mapas mentales de las reuniones

5. Obstáculos

Hay bastantes cosas que me han lastrado pese a haberme preparado mentalmente para sufrirlas. Mi naturaleza emocional y confiada no ha ayudado (yo esto ya lo sabía). Pero también me han enseñado y creo que hecho más resiliente, que es algo que desde el principio deseaba que pasara.

✦ Las ilusiones precipitadas

Este ha sido uno de los aprendizajes forzosos. Especialmente cuando en la empresa tienen programa de referrals (que en las startups se da mucho), he aprendido que no puedes confiar más en tus posibilidades solo porque alguien que conoces te anime y te diga que seguro que va bien. Los procesos están ahí y los llevan personas diferentes que a menudo valoran cosas diferentes a tus conocidas. Tus contactos pueden querer trabajar contigo pero en el proceso estás solo/a y a lo mejor no eres lo que busca la empresa.

Esto me ha enseñado a la fuerza a guardar mis ilusiones en una cajita durante el proceso, a ser pragmática. Iba preparada para los rechazos, pero acostumbrarme a ellos me ha hecho más fuerte. ¿Qué sentido tiene que te entristezca un rechazo si tú los ibas a terminar descartando igual? La vida es más fácil cuando también el ego está en una cajita.

✦ Cuando se hace largo

Los dos meses de verano todo estuvo parado pero allá por septiembre que volvía a estar en procesos, 5 meses después de empezar la búsqueda (3 meses después de dejar el trabajo), se me empezó a hacer duro, sobre todo la semana que coincidía no tener ninguna entrevista. Había quemado ya las balas de mis aparentes favoritos y temía estar agotando mis opciones.

Mentalmente empecé a bajar de forma y en mi caso afectó en evadirse más. Si no estás para estudiar o leer, es importante en este punto asegurarse de seguir encontrando cosas que mejoren tu espíritu (paseos, ejercicio, amig@s, autocuidado…) o cosas en las que poniendo atención y de forma más o menos automática “construyas” algo (recetas de cocina, hobbies manuales o artísticos…), a mí al menos me liberan la cabeza, me ocupan y me hace sentir mejor al ver un resultado terminado.

✦ La honestidad en los procesos

Ha sido duro ver desvanecerse una mayoría de opciones por ser honesta y no intentar pasar por que “tengo experiencia” si no decir abiertamente que no, que sólo tengo el conocimiento teórico de la skill por la que todos me preguntaban. Más duro aún cuando realizas las pruebas (aplicando ese conocimiento) y el feedback es bueno, pero aún así parece que les da miedo que no lo hayas puesto en práctica en empresas y finalmente dicen que no. Como decía al principio, hacer un cambio de carrera es duro, y éste es uno de los efectos: es difícil aterrizar el primer trabajo importante.

En cambio… hubo unas pocas que no solo me agradecieron la sinceridad sino que me abrieron aún más sus puertas por ello. Muy pocas… pero es que yo también estaba buscando algo poco común :)

Desde mi punto de vista… la sinceridad cierra puertas, pero te descubre las tuyas. Aún así, eso no lo hace menos duro.

✦ La austeridad

El hecho de no tener ingresos me hizo ponerme austera (salvo por los eventos de los que ya tenía entrada). No soy especialmente manirrota (y soy casera) así que no me ha resultado difícil, pero es cierto que es un cambio y hay a quien se le puede hacer más duro si sus hobbies o tiempo libre están muy ligados a gastar dinero, hay que tenerlo en cuenta.

Pequeñas alegrías

Ninguna de estas dos cosas me ha ayudado finalmente a conseguir trabajo, pero sí me han abierto puertas o predispuesto a personas evaluadoras.

✦ La red de amistades

Llevo dos años y medio moviéndome por eventos de desarrollo en el territorio nacional. Yo soy desarrolladora, mis amigos y amigas son desarrolladoras… y en estos años he conocido a gente que trabaja en empresas y de maneras que me siento agradecida de haber podido conocer. Esas personas conocidas puede que no hayan trabajado conmigo, pero de las conversaciones y sesiones que hemos compartido, más o menos tienen una idea de cómo pienso y de si encajamos.

También es cierto que la regla por la que me mide un desarrollador ha resultado ser totalmente diferente a aquella con la que habitualmente me ha medido un PM. Ya contaré más de eso. Pero al menos y sin duda, me ha abierto la puerta a hablar con todas las empresas que quería hablar. No me queda ninguna espina en ese sentido, y me siento realmente privilegiada por ello. Detesto vivir con “¿Y si…?”-s en la cabeza, y me los he quitado todos. Sin ellos, estoy segura de que hubiera habido muchos más contactos sin respuesta.

✦ Este blog

Escribir este blog no ha sido importante, pero quizá sí ha sido un poco útil para que aquellas empresas con las que más afinidad he sentido hayan podido validar mi enfoque más allá de lo que explica mi CV. Vamos que las palabras de moda están muy bien pero… están tan manoseadas que yo misma siento a menudo que tengo que demostrar que hay algo detrás de ellas, y parece que para eso sí ha servido.

6. Resúmenes

Por último un par de gráficos y un bonus.

✦ Cronograma de mi 2019

✦ Diagrama de flujo con la gestión de oportunidades

Como ya he dicho “Mínimo esfuerzo, máxima eficiencia”. Más de la mitad son descartes ya desde el inicio y post-charla informal varios también. De los 3 descartes en pleno proceso creo que las opciones de llegar a oferta eran altas, pero llevo muy a rajatabla respetar el tiempo de los demás (y el mío).

✦ Manfred

Un dato importante es que mi futura empresa no viene por mí si no que es la que Manfred me ha planteado. ¿Ha sido Manfred capaz de conseguirme la mejor oportunidad en este mar de intentos donde yo he invertido un porrón de esfuerzo sin llegar a nada definitivo? Efectivamente, sí. No cambiaría nada de la vivencia ni digo que vaya a ser así en todos los casos, pero sin duda ha sido el mío y es fundamental decirlo. Su CV con mucho hincapié en soft-skills y valores me parece todo un acierto porque contratamos (y elegimos) a las personas detrás de los CVs y las empresas. Y eso no siempre es fácil verlo en una hora de entrevista, no digamos en un CV.


¿Conclusión? Ha sido una experiencia brutal y me alegro de haberlo elegido, pero dudo que nunca anhele volver a repetirla :)

👉 En el próximo artículo hablaré de cómo han sido los procesos para PM que he vivido.

T. aprox. de elaboración de este artículo: ~10h

Referencias:
*
Manfred Daily Telegram channel & Manfred Talent Agency
*
Ley de Conway & mind maps

Marta Manso

Written by

Software developer, ahora como product owner. Escribo para convencerme a mí misma. Lo demás son efectos colaterales.

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