La interesante y triste historia de Casa Loma

Entrada principal Casa Loma

Ayer visité este curioso castillo que hay en Toronto. Es un castillo moderno si lo comparamos con cualquier otro castillo que haya en Europa pero es curioso de visitar por el enorme esfuero que se nota que puso Sir Henry Mill Pellatt, quien encargó la construcción y E.J. Lennox, el arquitecto que la llevó a cabo. Pero detrás de este precioso castillo hay una historia un poco triste.

Se contruyó entre 1911 y 1914 bajo el encargo de Sir Henry Mill Pellatt, quien se rumoréa, lo contruyó con la ilusión de poder alojar algún día a la reina de Inglaterra. Cosa que nunca sucedió. Cuenta con 98 habitaciones en 6.011 m2, aunque con el comienzo de la primera guerra mundial, la contrucción de la casa se paralizó, y aunque el matrimonio Pellat vivió en ella durante casi 10 años, nunca la vieron terminada.

Sir Pellatt fué un inversor con acciones principalmente en el ferrocarril y en la hidroeléctrica de Canadá, aunque también tenía inversiones en terrenos que nunca pudo materializar al llegar la primera guerra mundial. Pero no fué solo esta guerra lo que le hizo perder su fortuna. Adam Beck, alcalde de London (Ontario) y representante de distrito en Toronto durante esa época, lanzó una campaña para que la energía hidroeléctica fuese gratis y se apropió, entre otras empresas, de la hidroeléctrica de la que era socio Sir Pellatt, creando así la hidroeléctica pública de la que él sería el presidente, y, al comienzo de la primera guerra mundial, Adam Beck también se apropió de la empresa de fabricación de aviones que tenía Sir Pellatt. Aparte de esto, Adam Beck aumentó las tasas que Sir Pellatt debía pagar por el castillo de $600 a $12000 al año. Sumado esto a los $15000 que costaba mantener el castillo caliente con la caldera centralizada o los $22000 que costaba mantener a todo el personal, y sin contar otros muchos gastos menores, si nos ponemos a sumar, es una cantidad dificil de mantener para aquella época, sobre todo si el gobierno se ha apropiado de todas las empresas que tenías. Pero Sir Pellatt no quería rendirse y adquirió los terrenos anteriormente mencionados para contruir viviendas alrededor de Casa Loma, no funcionó, también se embarcó en transformarlo en un hotel, pero tampoco funcionó. Y todo esto lo hizo pidiendo créditos a bancos, por lo que su deuda era cada vez mayor, siendo sus ingresos sin embargo cada vez menores.

Una de las salas de estar del dormitorio de Lady Mary Pellatt

Con todo esto Sir Pellatt y Lady Pellatt no tuvieron más remedio que abandonar la que había sido su casa y su gran ilusión en 1923, y se fueron a vivir a su casa de Marylake en King City. En 1924 Lady Pellatt murió por un fallo cardíaco. En 1927 volvió a casarse, pero dos años después volvió a enviudar, y en 1939 cuando finalmente falleció, miles de personas asistieron a su funeral en las calles de Toronto en el homenaje que el ejército le rindió por sus 50 años de servicio militar.

Jardín interior tropical

La casa se vendió en subasta pública por 1.5 millones de dólares más $250.000 por el mobiliario, habiendo costado solo su construcción 3.5 millones de dólares.

Órgano (la parte visible)

Desde entonces ha sido usada como hotel en el que organizaban fiestas durante los años 20, como base militar para el desarrollo del sonar durante la segunda guerra mundial (mientras la visitaban turistas) o incluso como base del servicio secreto militar Station M (aunque esto se niega); también se han rodado películas y documentales y se ha cedido en alquiler desde 1937 hasta 2012 a la compañía KCCL, hasta que en 2014, por la mala gestión de la anterior, se entregara su cuidado a la Liberty Entertainment Group que actualmente se hace cargo del castillo.

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