Qué dicen los emprendedores sobre la conciliación familiar.

… O pincelada personal sobre la Tarugoconf.

Hace una semana se celebró la deliciosa Tarugoconf, organizada por David Bonilla en Madrid.

En ella, además de comer pulpo y empanada como si no hubiera mañana (era el claim del evento), pude charlar con algunos miembros de la comunidad coder y estartupera española; algunos que ya conocía y otros que fueron nuevos descubrimientos.

Cerveza artesana en la comida taruga con Antonio de la Torre, Isidro López, Raúl del Pozo y jordimirobruix

Respecto a la agenda en sí, todas las conferencias fueron interesantes. Cada ponente se esforzó por ofrecer el máximo posible utilizando su experiencia como materia prima.

Se dieron intervenciones más enfocadas a aportar herramientas y conocimientos prácticos a la audiencia (como la de Jimena Catalina) y otras más centradas en las experiencias de los ponentes (como la de Jorge Galindo).

A mí me gustan más las primeras, pero en esta clase de eventos también suelen ser habituales las del segundo tipo, a las que se les supone un extra de valor inspiracional.

El equilibrio perfecto entre estos dos enfoques de charla lo logró Alberto Molpeceres con su conferencia “A Family Business”. En ella desglosó los cinco puntos principales en los que basan él y su mujer la conciliación en su familia, haciendo compatibles sus respectivos emprendimientos con el cuidado de un hijo.

Notas tomadas por Antonio de la Torre

Tras muchos años acudiendo a eventos empresariales, esta ha sido la primera vez que oigo a un hombre ofrecer una charla sobre conciliación.

Todo un ejemplo de disrupción conceptual.

No fui la única que apreció el valor de su intervención, puedes comprobarlo en los tweets de los asistentes.

Todos los comentarios están aquí.

En el turno de palabra se generó un debate que evidenció la falta de espacios de discusión sobre este tema, así como la necesidad de referentes como Alberto en el ecosistema estartupero.

Me gustó mucho escuchar a tantos padres emprendedores sintiéndose directamente interpelados e intercambiando ideas sobre las cosas que podían modificar en su día a día para estar más presentes en la vida de sus familias.

Sin embargo, no puedo dejar de preguntarme si hubiera sido diferente la conversación en otros hipotéticos escenarios:

  1. Si la ponencia la hubiera impartido la pareja de Alberto Molpeceres.
  2. Si el grueso del público fueran mujeres emprendedoras.
  3. … O si en vez de los hombres asistentes hubieran participado sus esposas.

Relacionado con esto encontré hace poco un estudio de Harvard. La investigación viene a concluir que los hijos no frenan la carrera profesional de la mujer, sino que son los maridos. Porque son las carreras de ellos las que prevalecen sobre las de ellas.

Por desgracia, este es un constructo que no tiene visos de cambiar en el futuro.

Porcentaje de millenials que esperan priorizar su carrera sobre la de su pareja o que esperan que su pareja asuma mayor respnsabilidad sobre los hijos comunes, desglosado por género.

Por eso personas como Alberto Molpeceres, que cuestiona con naturalidad los roles establecidos mediante su propio ejemplo, o como David Bonilla, que facilita espacios seguros de reflexión en entornos cotidianos; me parecen tan necesarias como admirables.

Ojalá cundiera su ejemplo, por el bien de nuestras hijas.