Recicla ♻️ pero sobre todo, reduce tus residuos.

Cada una de nuestras decisiones impactan en el medio ambiente. Reciclar es una manera de proteger al planeta.

El problema de la basura inicia cuando la pones en el bote. Ya no cabe tanto desperdicio en los lugares a donde la llevan los camiones recolectores, conocido como rellenos sanitario, popularmente conocidos como tiraderos.

Según la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos de México, hay tres grandes grupos: sólidos urbanos (RSU), de manejo especial (RME) y peligrosos (RP). Los primeros se generan en nuestras casas-habitación y según la Semarnat, se “calcula que en 2011 en México sumaron más de 41 millones de toneladas, es decir, 112.5 mil toneladas diarias, el equivalente de 175 veces el volumen de la pirámide del Sol de Teotihuacán o 231 veces el del Estadio Azteca”.

De ahí la importancia de que piense en tu consumo. Reduce la cantidad de desperdicios que si separas, dejan de serlo para convierte en residuos, muy aprovechables por el reciclaje.

Si bien estás en todo tu derecho de aprovecharlos como consideres en macetas, juguetes, para guardar enseres, llenarlos de líquido si son botellas, etc, ayudas mucho a reducir la presión a los ecosistemas cuando entregas separados tus residuos para el reciclaje, porque este último es un proceso cuyo objetivo es convertir desechos en nuevos productos o en materias para su posterior utilización.

Es por eso que en muchos lugares existen contenedores, por colores, para ayudarte a entregar tus residuos clasificados.

Todos podemos ayudar para evitar que se acumulen los residuos y los que se generen, reciclarlos:

1. Fomentemos en casa y con los muy pequeños, el hábito del reciclaje.

2. Separa los desechos en orgánicos e inorgánicos.

3. Entrega separados y compactadas las latas, botellas de plástico, frascos de vidrio, papel, cartón… antes de entregarlos al camión recolector.

4. Prefiere el uso de pilas recargables y deposítalas en contenedores especiales.

5. Reduce la compra de plástico, empaques, papel, unicel… y los empaques que debas adquirir, que sean ambientalmente amigables.

6. Prefiere bolsas de tela o ixtle, y evita lo más que puedas las de plástico.

7. Lleva a centros de acopio los residuos especiales, aquí el directorio de recicladores de la Semarnat.