Números rojos

El pasado mes, escribir La Libreta me costó dinero. No mucho, pero hacía tiempo que no sucedía. De nada sirve la profusión de banners, esa que tanto (n)os molesta, si no hay páginas vistas y sus consiguientes clics. En febrero actualicé el blog poco, muy poco, porque sigo negándome a que escribir sea una obligación; lo hago cuando puedo y me apetece. No hay comentario más desacertado que el de aquel lector que, tras una entrada que no le gusta, acusa: “¡Cómo se nota que hoy no tenías nada mejor para rellenar!”. Este blog no rellena; de hecho, pasa semanas enteras sin actualizarse, y creo que es hasta bueno. No me gustan criticar por sistema y, aunque podría aumentar las visitas sólo recogiendo todo lo que se mueve hoy en redes sociales (gazapos, palos facilones…), no me sentiría cómodo. Para lo bueno y para lo malo, La Libreta ha acabado convirtiéndose en un blog muy personal.

Pero el asunto de hoy en este extraño blog -que, como veis, tampoco actualizo mucho- eran los números rojos. Recientemente he roto el acuerdo que mantenía desde 2012 con una empresa de publicidad que me contactó con cantos de sirena. Lo resumiré en un dato: las facturas que les he presentado en los tres últimos años, sumadas, no llegan a la cantidad que me dijeron que mi blog podría generar al mes. Durante el último año, les pregunté en varias ocasiones si no había ninguna forma de optimizar las impresiones (dicho en su lenguaje), pero la respuesta siempre era la misma: “Escribe más posts, genera más páginas vistas”. Por lo visto, daba igual que estuvieran anunciado en mi blog productos sin el menor interés para mi lector medio: “Escribe más”. De ahí no salíamos.

Por suerte, hay algo de vida más allá de las páginas vistas. Dentro de unos días, La Libreta (blog y redes sociales) participará en una acción de marketing. Tranquilos: no os voy a decir lo rica que está esa cerveza o que compréis aquellos snacks para ver los cuartos de final de la Champions. Será distinto, puede servir para echar una mano a alguien y además me permitirá pagar las facturas del blog durante algunos meses. Habrá quien se queje, pero me da igual. Ojalá muchas más así.

    La Libreta de Van Gaal

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    Qué divertido es el periodismo deportivo.