Image for post
Image for post
The Knight of Cups (Terrence Malick, 2015)

Sobre tu pecho he encontrado la paz que resuena

en los confines del mundo.

Allí a lo lejos el cielo se funde en el horizonte

que toda la vida posee en un hilo.

Una recta que divide el mundo

entre la profundidad del mar.

Y el vacío en el aire suspendido.

En medio, entre dos gigantes,

se posa tu espalda.

Duermes plácidamente.

Descansas

en paz.

Yo como un pez volador

cruzo la franja.

Te veo en calma.

Mientras agito las aguas

salpico sobre tu cara

gotas saladas.

Y caigo,

a fuerza de gravedad,

para abrazarte de nuevo

antes de volver al mar.


Tell me something, girl: are you happy in this modern world?

Image for post
Image for post
Lady Gaga in A Star is Born (2018, Bradley Cooper)

Deshaciéndome entre las sábanas, quise gritar tu nombre y pronunciarlo tantas veces como pudiera mi voz antes de perderse en el susurro lento y acompasado que me abandonaría para siempre.

Horas antes me había tumbado en el sofá. Era verano y mis cortas ropas dejaban entrever la desnudez de mis muslos y unas nalgas doradas por el sol que apretaba cada vez con más fuerza ante el fulgor de tu mirar. Comenzaste a descubrir mis piernas, deslizando lentamente las manos, que encontré muy ásperas, en movimientos irregulares a lo largo y ancho de la carne, y entre sus pliegues, haciendo brotar de mi cuerpo el calor. Envolvían a su paso en un aura la carne tersa, que minutos más tarde se desvanecería trémula y sollozante sobre la tuya. Cerca del ombligo apoyaste las yemas de tus dedos para esconder tus manos castigadas. Parecían lijas, las más hermosas lijas que pulían mi talla como si se tratase de la madera más hermosa y delicada. A la altura de mi boca, y recogiéndome el pelo detrás de la oreja, la recorriste con el canto de los dedos por miedo a que se agrietara. Me besaste. Grité tu nombre. Y me perdí. …


Aún ahora que vuelve a estar oscuro

Image for post
Image for post
ROSALÍA — BAGDAD (Cap. 7: Liturgia)

A lomos de un león me hallo

y a tiendas

la oscuridad en llamas

acecho.

Las sábanas susurran

se estremecen y

forman pliegues:

has venido

esta noche a buscarme.

Quema,

esta piel me quema.

Gime esta boca.

¡Qué oscuro y

cuánta luz!

Pero igual que se enciende

esta llama se apaga.

Y solo quedan después

los restos,

del polvo

que levantan tus pisadas.

Sin embargo,

aún ahora que vuelve a estar oscuro

puedo oírte respirar todavía.

¿Vas a quedarte esta vez conmigo?


Image for post
Image for post
Anunciación (1425-1426)— Fra Angélico, Museo del Prado (Madrid)

Estaba María en la casa de la sierra madrileña viendo ¡Qué tiempo tan feliz! en Telecinco, cuando mientras daba unas puntadas con la aguja a los bolsillos rotos de los pantalones de su prometido José, un arcángel se le apareció de repente y le posó sobre el hombro una mano.

− María, María, soy el ángel Gabriel.

− Hombre Gabriel, ¿qué le trae por aquí con ese aire tan celestial?

− Dímelo tú, María, ¿no nota usted nada raro últimamente?

− Bueno, todo va más o menos, en seguida voy a casarme y ando algo cansada con los preparativos, aunque eso no tiene nada de raro. …


Estaba sentada en la taberna Chinaski de Lavapiés, en la esquina de la calle de La Fe con la calle Salitre. Bebía una cerveza con los ojos clavados en la cristalera que daba a la calle, justo debajo del letrero rosa fluorescente. El halo de luz que la envolvía recordaba a las distopías más futuristas que emiten en televisión. Reparó en que la miraba. Tenía el pelo largo, ligeramente ondulado de color rubio pelirrojo. La tez blanquecina y las pecas le concedían un aire de inocencia y sensualidad a la vez. Las pecas siempre me han recordado a lo especial de las jirafas. Así las dibujaba de pequeño, con el cuerpo amarillo y grandes motas de color marrón. Las suyas no eran grandes, al contrario, eran pequeñas, pero estaban muy juntas y manchaban el tono de su piel. No pude reconocer bien el color de los ojos, me apartó la mirada con rapidez. Eran grises o de un color muy claro. Tampoco pude imaginar cómo era su sonrisa, por más que lo intenté no pude. …


Image for post
Image for post
Song to Song (Terrence Malick, 2017)

Ahora tocas

con la yema de tus dedos

mis labios.

Déjala.

Guardaré silencio

mientras te pienso

adentro.


Image for post
Image for post
La La Land (Damien Chazelle, 2016)

Si fueras lluvia,

saldría ahí fuera a mojarme.

A bañar mis manos con tus gotas.

Gotas que caen

como caen tus manos sobre mi pelo

y resbalan por mi espalda.

Y llovería aquí dentro tanto

como lo hace ahí fuera.

Me abrazaría a tu caer,

y nos fundiríamos en un llanto,

que ya no sabría entonces

si acaso eres lluvia

o eres llanto.


One day, home is an open fire.

Image for post
Image for post

Dice Coca Cola que te da la chispa de la vida, aunque dudo mucho que aquella noche saltaran chispas. Ni que fueran puestos de esa droga. No sé si jugaron a chocar dos piedras. O si el amor fue ferviente. Pero sea como fuere prendió el fuego. Mamá solía pensar que quería ser mamá. Eso lo sé porque lo escribió a fuego en mi ADN. Me buscó a cada paso de su ser. Eso también lo sé. Pero no me preguntes por qué. Papá en cambio no sé dónde estuvo. No le dio a mamá su compañía. Era un hombre bueno, pero estaba maldito. Su alma se había quemado. Después, vino mi hermano. Frágil, como llama que se apaga rápida cuando el oxígeno escasea. Yo, en cambio, gustaba de avivar fuegos. Pero ambos éramos signos de aire. Y ha de saberse que el fuego solo prende en contacto con el aire. Mamá solía decir que no mirásemos el fuego en las hogareñas noches del invierno porque te hacías pis en la cama. Ojalá jugar con fuego hubiera sido solo tan inofensivo. Papá, por contra, siguió echándole leña a aquella hoguera. Tanto, que el camino de vuelta a casa ya era un fuego abierto en mitad de la noche. Este que fue mi hogar, estuvo por mucho tiempo en llamas. Y cada uno de los que habitamos en él desarrolló su propia resistencia al fuego. Pero hay una mañana que recuerdo mejor. Era una mañana de sábado, de esas en las que mamá tenía que trabajar. Yo agarraba a mi hermano de la mano, fuerte, envuelta en un mar de lágrimas. Temblorosa e inmóvil plantada ante aquella majestuosa escalera de mármol blanco. No lo encontraba por ninguna parte. Y al grito de su nombre, el eco solo pudo devolverme el miedo con que pronuncié aquellas palabras. Desde entonces cada vez que Papá habla, solo escucho aquel viejo eco. …


(A poem that forks)

Image for post
Image for post
Tree of life (Terrance Malick, 2011)

He poblado el mundo de alegría

(Pretendiendo)

He incendiado campos de ira

(Pretendiendo)

He dado mi espalda a la luz del día

(Pretendiendo)

He viajado sin elevar un pie del suelo

(Pretendiendo)

He liberado a mi mente

(Pretendiendo)

He liberado a mi cuerpo

(Pretendiendo)

He gastado todas mis energías

(Pretendiendo)

Pretendiendo he saltado

Y ya no queda salto

Solo vacío


A review of the 90th Academy Awards hosted by Jimmy Kimmel at Dolby Theatre

Llámame por tu nombre y yo te llamaré por el mío.

Las declaraciones de intenciones este año han ido acompañadas de la frase muletilla. Cuántos call me by your name han escrito los labios de Hollywood desde las butacas del Dolby el pasado domingo 4. Aunque algunas prefirieran ser llamadas Lady Bird, allí todo el auditorio esperaba ser llamado por tu nombre: Óscar.

Este año la gala, una gala fresca llevada por el bueno de Jimmy Kimmel por segundo año consecutivo, ha dejado diamantes para el recuerdo: 45 millones de Swarovski en el escenario y más de 20 películas nominadas. …

About

la maja murciana

Sometimes clothed, sometimes nude: life is a path that forks.

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store